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Se deshacen las rejas

Por Wilfredo J. Burgos Matos (wilfredo.burgos@upr.edu)
Taller de Estudiantes PRENSA RUM

viernes, 27 de abril de 2012

Allí donde el país padece
estamos destinados a servir,
con tesón y sacrificio.

Fernando Picó

¿Qué es lo que hace a los seres libres? ¿Quién les brinda el poder para promulgar la libertad? ¿Qué les mueve para reconocer que las ataduras no existen? Las respuestas, muchas veces, se quedan en el aire. Lo que vale, en la medida que se intenta dar una contestación, es tener claro cómo se traza el camino hacia una emancipación plena.  

Esa posibilidad de alcanzar ese ideal le fue concedida a un grupo de reclusos, quienes utilizaron la escritura como herramienta. La responsable en desarrollar la iniciativa fue una educadora muy comprometida con su labor, quien deseaba llevar la universidad a la cárcel, y así lo hizo. Desde que comenzó a brindar talleres de escritura creativa, su interés en mantener vivo este vínculo no ha cambiado.

Como si se tratara de una tarea imposible intentar deshacer las rejas gracias a las letras, la doctora Edna Benítez Laborde, profesora de Literatura en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), antologó los textos de estudiantes de este centro docente y confinados del Sistema Correccional del País en Desde adentro: entre la Universidad y la cárcel, libro que agrupa los escritos de los alumnos impactados por la docente.

Los autores de esa obra visitaron el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) el pasado 12 de abril, invitados por el Departamento de Estudios Hispánicos (ESHI), y la coordinadora de la actividad, la profesora Aida L. Carrero Vélez.

La presentación del texto, que estuvo a cargo de los doctores Francisco García Moreno y Michael González Cruz, de ESHI y el Departamento de Sociología, respectivamente, contó con una nutrida participación del estudiantado colegial, que, a través de los testimonios de los confinados, tuvo la oportunidad de conocer más de cerca de qué se trataba el proyecto.

Los protagonistas de esa mañana fueron los jóvenes escritores Aníbal Santana y Juan Velázquez, quienes invisibilizaron las rejas a través de sus escritos.

“Me he hecho libre a través de la experiencia porque he podido llevar un mensaje. Definitivamente, la escritura cambió mi vida. Me encuentro escribiendo un libro de poesía, terminé una novela y mi libro, Reflexiones tras las rejas, va por la cuarta edición”, indicó Santana, quien compartió con los presentes dos relatos y un poema.

Por su parte, Velázquez confesó que antes no tenía interés por estudiar, pero que gracias al ímpetu de la profesora Benítez, hoy está orgulloso de la labor y se motivó a terminar su cuarto año.

El encarcelamiento, como bien coincidieron los panelistas, no debe ser una opción cuando hay un sinnúmero de soluciones que poner en prática. No se puede desvincular, como expuso Benítez, lo que se debe vincular: la Universidad y la cárcel. Esta última, debe verse como un foro para crear nuevos centros de conocimiento.

Visiones que se bifurcan y se encuentran

Los encargados de darle forma a la presentación de esta muestra literaria, ofrecieron sus visiones desde la óptica de sus campos de estudio. El doctor García Moreno, expresó que este libro “presenta las razones bajo las que se dicta el prejuicio. No obstante, son personas que aman, temen, sienten; son como cualquiera de nosotros”.

Asimismo, dejó claro que desde el inicio es una obra con unos antologados poco comunes, quienes, a través de la escritura, demuestran sus sueños de libertad. El catedrático expresó que su valor literario radica en la “desnudez emocional”, la posibilidad de desechar temores, y el acto de valor que representa ser libres aunque estén encarcelados, brindándole la oportunidad al lector de comprender el interior de un colectivo marginal.

Por su parte, el profesor González Cruz, explicó que existen muchos factores que privan de la autodeterminación sin estar en la cárcel, pero que al estarlo, hay unos elementos que pueden servir como terapia para salir del encierro.

“Nos apropiamos de las historias de los demás al no tener libertad. Los recuerdos nos permiten salir del encarcelamiento, y este texto termina presentándose como un trabajo de rehabilitación muy oportuno”, expresó el sociólogo.

González aprovechó la oportunidad para extender una invitación al público presente a que realice ejercicios como este que “deberían ser una alternativa rehabilitadora para todos porque hoy somos libres, pero mañana no se sabe dónde estemos”, concluyó.

La educación es el propósito

Nadie mejor que la propia doctora Benítez para contar su experiencia como líder de este proyecto. Educadora por vocación, se dio cuenta de que al sistema correccional del País había que impactarlo de alguna manera. ¿Cómo hacerlo? La contestación la tenía en sus manos: tenía que enseñar.

“En un principio, todo comenzó desde el enfoque de la salud mental. Poco a poco, las cosas fueron cambiando, y fue desde ese primer día en la biblioteca de uno de los complejos carcelarios, que comenzó una jornada intensa”, explicó la catedrática, al tiempo que aprovechó para decir que “la llama que encendió la pasión fue el derroche de talento y potencial” que vio desde un principio en los confinados de la Isla.

La profesora Benítez aseguró que no saldrá de la cárcel jamás, porque el maestro está donde se le necesita más. “Aunque sea un proceso doloroso, el fruto del esfuerzo por fugarse entre las rejas a través de las palabras, vale la pena”, puntualizó.

Inspirada por el historiador y humanista Fernando Picó, su amor por los estudiantes la mueve y la guía durante el proceso hasta obtener esta obra de la nueva literatura puertorriqueña. Para esta educadora, se trata de rostros diferentes, historias diferentes, y, sin lugar a dudas, circunstancias diferentes; una propuesta vanguardista e intrigante para las letras actuales. Como concluyó la docente, el valor de este texto radica en el rompimiento de los estereotipos que trazan la visión del marginado. Al tener esto como norte, “sabremos aprovechar cada oportunidad de libertad”.


  • Desde la izquierda, Aníbal Santana, la doctora Edna Benítez, Juan Velázquez, y los profesores Francisco García Moreno y Michael González Cruz, fueron los panelistas del evento.<br>Amer Otero / Taller de Estudiantes Prensa RUM
  • El público se mantuvo atento a los relatos de la exposición.<br>Amer Otero / Taller de Estudiantes Prensa RUM
  • El doctor Francisco García Moreno, de ESHI, presentó su visión con un enfoque literario.<br>Amer Otero / Taller de Estudiantes Prensa RUM
  • La profesora Aida L. Carrero Vélez, desde el podio, dirigió la sesión de preguntas.<br>Amer Otero / Taller de Estudiantes Prensa RUM
Desde la izquierda, Aníbal Santana, la doctora Edna Benítez, Juan Velázquez, y los profesores Francisco García Moreno y Michael González Cruz, fueron los panelistas del evento.<br>Amer Otero / Taller de Estudiantes Prensa RUMEl público se mantuvo atento a los relatos de la exposición.<br>Amer Otero / Taller de Estudiantes Prensa RUMEl doctor Francisco García Moreno, de ESHI, presentó su visión con un enfoque literario.<br>Amer Otero / Taller de Estudiantes Prensa RUMLa profesora Aida L. Carrero Vélez, desde el podio, dirigió la sesión de preguntas.<br>Amer Otero / Taller de Estudiantes Prensa RUM

SOURCE: http://www.uprm.edu/portada/article.php?id=2202