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Aprenden de economía en el Museo

Por Idem Osorio De Jesús (idem.osorio@upr.edu)
PRENSA RUM

viernes, 31 de agosto de 2012

Para la mayoría, se trató de su primera visita al Museo de Arte de Ponce y si grande fue su asombro por el tesoro encontrado allí, mayor fue el impacto al descubrir conceptos de su curso de Economía en las obras que captaron sus miradas. La idea de auscultar y analizar una pieza artística desde su contexto histórico y social no es nueva ni descabellada, todo lo contrario. La relación entre ambas es intrínseca y recíproca.

Fue como parte de esa misión pedagógica que la doctora Ivonne del C. Díaz, catedrática del Departamento de Economía del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), llevó a sus alumnos del curso de verano de Microeconomía a una aventura en la que intercaló la disciplina que dicta con la apreciación del arte.

“Al llegar al salón el primer día de clases, lo primero que les pregunté a los estudiantes fue si habían visitado el Museo de Arte de Ponce alguna vez en su vida. Para mi sorpresa, muchos de ellos nunca habían ido y otros no sabían que existía. No lo pensé dos veces, el viaje había que organizarlo. Por suerte, la mayoría estuvo de acuerdo y finalmente salimos a explorar el Museo y, a la vez, los conceptos y problemas económicos que se pudieran reflejar en sus obras”, explicó Díaz.

Según relató la profesora, quien documentó toda la vivencia en su blog La economía como filosofía de vida, fue su propia fascinación con la magia de ese espacio artístico de la Perla del Sur lo que la motivó a lograr igual impacto en la nueva generación. Su recuerdo al visitarlo por primera vez a los cinco años iguala al que evoca cuando lo pisó nuevamente ya como profesora universitaria a principios del año 2000 cuando fue invitada por sus directivos para participar en un taller educativo.

" La belleza y tranquilidad que se respira allí, al igual que su arquitectura y sus jardines, volvieron a cautivar mi imaginación. Aunque ya había comenzado a utilizar estrategias no tradicionales en la enseñanza de la economía como la música, los juegos y el Internet, aquella noche surgió mi próxima aventura académica: la economía a través de las obras de arte. ¿Quién hubiera imaginado que las pinturas en el Museo de Arte de Ponce podrían ser utilizadas para analizar, explicar y contrastar los problemas económicos y sociales de su época con problemas económicos actuales?”, esbozó la catedrática en el escrito virtual que recoge su testimonio.

Precisamente, la educadora aseguró que este proyecto se destaca por dos vertientes de gran relevancia. Por un lado, utiliza el arte como instrumento didáctico para aprender sobre otras disciplinas y, en segundo lugar, transforma el proceso de enseñanza y aprendizaje en uno de vanguardia.

“Las obras de arte son una herramienta pedagógica revolucionaria para enseñar economía y para hacer el conocimiento memorable a largo plazo. Desde la antigüedad, han reflejado los valores y condiciones económicas, sociales, políticas y ambientales; no solo el arte, sino la literatura y la música. Sus autores no están al margen de lo que ocurre en la vida real. Su vida misma, sus ideas, sus pensamientos y sus obras están impregnados del acontecer cotidiano, de los problemas, las crisis y las transformaciones”, aseguró.

La economista hizo referencia a dos estudios que refuerzan su práctica: el de la UNESCO, en el 2005, que demuestra que las artes fomentan el pensamiento creativo e innovador; y el de la Universidad de Harvard, en el 2008, que hizo un llamado para hacer de las artes una parte integral de la vida cognoscitiva de la universidad.

Agregó que, por ejemplo, los conceptos económicos, sociales y políticos han estado presentes desde las pinturas prehistóricas en las cuevas del desierto de Sahara, en Argelia hasta las más recientes expresiones de grafiti. Otros ejemplos que menciona en su escrito son: El Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes, El mercader de Venecia de William Shakespeare, las obras de Julio Cortázar y Jorge Luis Borges, y las de Goya, Vincent Van Gogh o Diego Rivera.

Aún más cónsono con la disciplina que dicta, la profesora aseguró que históricamente la gran mayoría de los artistas ha plasmado en sus piezas temas como los sistemas económicos, el intercambio comercial, la intervención del gobierno, los impuestos, la escasez de recursos, los costos sociales de la transformación económica, los derechos de los trabajadores, la desigualdad social y económica, la pobreza y las revueltas sociales.

A su juicio, ese punto es de suma importancia, ya que el estudio de la economía es pertinente y útil para la vida diaria, pero su enseñanza tradicional “generalmente se lleva a cabo utilizando conocimientos teóricos y estilizadas fórmulas matemáticas que, en pocas ocasiones, pueden ser relacionados con su funcionamiento”.

Ante ese reto, la catedrática lleva más de 10 años integrando estos métodos alternativos en su sala de clases, con especial atención en las obras de arte “desde las antiguas pinturas en cavernas europeas y africanas, la Edad Media, la Revolución Francesa, la Revolución Mexicana, la Gran Depresión o hasta los cañaverales en Puerto Rico”.

Así, el grupo se embarcó en la travesía que los transportó imaginariamente por el mundo, ya que tuvieron la oportunidad única de apreciar la exposición temporera Del Greco a Goya, cuyas obras maestras viajaron por primera vez desde el Museo del Prado en España hacia Puerto Rico. Los colegiales apreciaron la obra maestra del museo, Sol Ardiente de Junio, de Frederick Leighton; la Batalla de Treviño de Francisco Oller; y las obras de El Greco, Diego Velázquez y Goya, entre muchas otras.

Los testimonios de los jóvenes evidencian el innegable impacto que les causó esta encomienda académica. Al final de la jornada, redactaron un ensayo sobre una de las obras de arte que, a su juicio, reflejara conceptos o problemas económicos. Asimismo, debían entrelazar los conocimientos adquiridos en la visita al Museo con los relacionados a la economía aprendidos durante el curso.

Para Alexandra Padilla, se trató de una de sus mejores experiencias. “La colección es extraordinaria. Nunca pensé que las obras de arte podían hablar y expresarse tanto. Aprendí mucho acerca de su historia y de cómo podemos identificar conceptos económicos en cada una de ellas”, admitió.

Mientras, para su compañera de curso Kedeysha Vélez, la oportunidad de asistir al museo ponceño por primera vez le ayudó a tener una óptica distinta. “Pude apreciar cómo liberar la imaginación y sensibilidad que se transforma en ese momento cuando miras las pinturas. Es una experiencia diferente y educativa, ya que es la conservación, el estudio y la exhibición de obras de las artes visuales de tradición occidental. También observé el interés en la herencia cultural de Puerto Rico”, opinó.

De igual forma, otro colegial que tuvo un encuentro con sus raíces fue Robert Ryan, quien también se estrenó como espectador del Museo. “Logré presenciar obras de arte que llamaron mi atención, como Going to the Market y El despertar de las artes, pero ninguna como El príncipe entra al bosque por Sir Edward Burne-Jones. Es impresionante, con una arquitectura de gran belleza y delicadeza.  Se lo recomiendo a toda persona, ya que mi orgullo patriótico ha aumentado tras mi experiencia allí”, instó el joven.

De acuerdo con la profesora Díaz, estos relatos la llenan de gran satisfacción, pues son el resultado de su búsqueda por mucho tiempo de métodos innovadores de la enseñanza, sobre todo, en un contexto cultural poco alentador, ya que la mayoría de los estudiantes puertorriqueños llega a la universidad sin haber tomado un curso de economía durante sus años escolares.

“Esta falta de conocimiento podría impedir la asimilación rápida de conceptos teóricos y modelos económicos, así como su asociación y aplicación con las actividades económicas de su vida diaria. Ahí es donde está nuestro reto como educadores: lograr que la economía no se quede como una palabra más en sus libros de texto, sino que se convierta en su filosofía de vida”, puntualizó la catedrática.

Para ver más detalles de esta aventura y leer los ensayos íntegros de la doctora Díaz y sus estudiantes, favor de visitar el blog en la siguiente dirección: http://ticelpr.blogspot.com.


  • La doctora Ivonne del C. Díaz, a la derecha, junto a sus alumnos del curso de <em>Microeconomía</em> durante su visita al Museo de Arte de Ponce.<br>Suministrada
  • Los colegiales recorrieron el Museo acompañados por un guía a cargo de ofrecer el contexto histórico de las obras.<br>Suministrada
  • Para muchos de los alumnos del curso, esta fue su primera visita al Museo de Arte de Ponce.<br>Suministrada
  • Los jóvenes seleccionaron una de las obras de arte que, a su juicio, reflejara conceptos o problemas económicos para luego redactar un ensayo.<br>Suministrada
  • El grupo tuvo la oportunidad de apreciar obras maestras de la colección permanente del Museo, así como piezas que viajaron desde España por primera vez a Ponce.<br>Suministrada
  • Los testimonios de los jóvenes sobre su apreciación de las obras de arte demuestran el impacto que les causó esta experiencia.<br>Suministrada
La doctora Ivonne del C. Díaz, a la derecha, junto a sus alumnos del curso de <em>Microeconomía</em> durante su visita al Museo de Arte de Ponce.<br>SuministradaLos colegiales recorrieron el Museo acompañados por un guía a cargo de ofrecer el contexto histórico de las obras.<br>SuministradaPara muchos de los alumnos del curso, esta fue su primera visita al Museo de Arte de Ponce.<br>SuministradaLos jóvenes seleccionaron una de las obras de arte que, a su juicio, reflejara conceptos o problemas económicos para luego redactar un ensayo.<br>SuministradaEl grupo tuvo la oportunidad de apreciar obras maestras de la colección permanente del Museo, así como piezas que viajaron desde España por primera vez a Ponce.<br>SuministradaLos testimonios de los jóvenes sobre su apreciación de las obras de arte demuestran el impacto que les causó esta experiencia.<br>Suministrada

SOURCE: http://www.uprm.edu/portada/article.php?id=2307