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Un lustro de esperanza

Por Wilfredo J. Burgos Matos (wilfredo.burgos@upr.edu)
Taller de Estudiantes PRENSA RUM

viernes, 14 de diciembre de 2012

La jornada es complicada. Durante el transcurso, la intriga se apodera de una mujer, y se hace parte esencial de su día a día hasta que, finalmente, se cumplen las semanas para traer al mundo una nueva vida. Se trata del embarazo y de las vivencias que se consolidan mientras se aguarda la llegada del bebé. Sin embargo, y a pesar de lo que representa el proceso, no todas las féminas cuentan con la empatía, el amor, la paciencia y el cuidado necesarios.

Con el fin de apoyarlas y brindarles la atención que requieren, se celebró por quinto año consecutivo el Proyecto Esperanza a la Vida, que forma parte del curso Cuidado de Enfermería de la Madre y el Niño I (ENFE 4001). El esfuerzo, dirigido a las estudiantes, profesoras y empleadas no docentes embarazadas del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), ha contado con una gran acogida desde que se institucionalizó.

Así lo dejó saber la profesora Ana C. López Avilés, catedrática asociada del Departamento de Enfermería y fundadora de la causa.

“Ha sido bien recibido en la universidad. Lo empecé hace cinco años y era solamente con estudiantes de aquí y ahora contamos hasta con personal administrativo. Ha sido tan aceptado, que tengo alumnas embarazadas que participan por segunda, tercera o cuarta ocasión. Ahora culminamos los trabajos de hace tres meses y siempre hacemos una presentación del proyecto, una actividad donde confraternizamos”, indicó.

Precisamente, dicho evento se llevó a cabo a finales de noviembre pasado, en el Patio Interior del edificio Josefina Torres. La actividad contó con la muestra artística de la Tuna de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA), quienes deleitaron al público con varios números musicales. Asimismo, el consejero Hernán Méndez, recurso del Departamento de Servicios Médicos, motivó a los presentes con una dinámica.

La iniciativa, que se realiza en memoria a la partera y profesora Esperanza Rivera, nutre constantemente a los encargados del proyecto. Como aseguró López Avilés, “ella era nuestro eslabón”. Es por eso que su gesta impulsó a combinar los requisitos del mencionado curso con el esfuerzo. Así también, otras realidades del País, como el cierre de los Centros de Diagnóstico y Tratamiento (CDT), los condujo a encontrar nuevos mecanismos para no dejar en el desamparo a la comunidad de embarazadas del RUM.

Desde ese entonces, y con el uso de las tecnologías disponibles en el Colegio, esta población se beneficia desde hace una mitad de década de los estudios requeridos para auscultar al bebé, así como de diversas charlas y conferencias que las invita, entre otras cosas, a organizarse con relación a sus estudios y cuidar su estado de salud mental.

“A mí me ha gustado mucho porque me han ayudado a sobrellevar el estrés y aprender cosas sobre el bebé y cómo cuidarme durante el embarazo, así como a lidiar mejor con todo el proceso y cómo poner mis prioridades primero”, aseguró Jaileen Marie Mercado Ruiz, quien cursa su segundo año en Artes Plásticas.

La joven, manifestó que, aparte del amparo recibido por los organizadores, también ha contado con el de su familia. Esta añadió que, una vez su hijo nazca, estudiará dos días a la semana para poder dedicarle tiempo. Luego, tomará clases en la sesión de verano, y,  cuando regrese el próximo semestre, aumentará la carga académica una vez el pequeño “esté más fuerte y saludable”.

Las profesoras y estudiantes a cargo de propulsar Esperanza a la Vida aseguraron a Prensa RUM el valor de las enseñanzas aprendidas durante el trayecto, ya que, a pesar del sacrificio, el amor que divulgan a través de su profesión los ha hecho mejores individuos.

Tal es el caso de la profesora María del Carmen Cortina, uno de los pilares junto a la profesora López, de esta jornada cargada de ilusión y optimismo.

“Esto ha sido único. Desde que me contactaron, yo creí en esta iniciativa. Entiendo que cumple con los objetivos de los estudiantes, y, a la vez, le brindamos a estas embarazadas una educación única que va a ser de importancia para ellas. Yo me siento bien contenta. Aquí hay retroalimentación, de los estudiantes de la clase a la chica y viceversa, algo que para ambas partes es fructífero”.

Por su lado, la educadora Rose M. Méndez, también de ENFE, afirmó que “esto es bello. Primero, porque ayuda a la comunidad, que es uno de nuestros deberes, ir y compartir nuestra excelencia. Segundo, porque permite que los alumnos desarrollen destrezas para trabajar con esa población, y eso es solo lo amplio, porque dentro de todo, ellos llevan a cabo muchísimas otras tareas para apoyar a las jóvenes”, puntualizó la docente.

Entretanto, cabe recalcar que, un selecto grupo de pupilos voluntarios, colabora, encarecidamente, con esta propuesta desde que tomaron el curso, ya que la idea los marcó desde el inicio. Estos sostuvieron que la transformación personal se ha hecho evidente a través del enriquecimiento profesional y espiritual que reciben.

“Este trabajo permite llevar al estudiante a no ver la universidad únicamente como un espacio de conocimiento en un salón de clases, sino que ayuda a crear conciencia a la población colegial antes, durante y después del embarazo, porque bregamos con la pareja, la familia y persona allegada durante el proceso. Además, se refuerza nuestra preparación académica, nos permite nutrirnos como personas”, manifestó Lorraine Irizzary, estudiante líder.  

Los veteranos Joshua Cruz, Dianne Torres y Leonardo López, también coordinadores, aseguraron que el provecho radica en la experiencia práctica que gozan antes de la fase clínica de su preparación como enfermeros.

A su vez, Torres, aprovechó para hacer un llamado al mencionar que, “económicamente hablando, esto es costoso, por lo que nos gustaría recibir más apoyo. No obstante, con mucho esfuerzo, se puede; nosotros lo hicimos”.

El prestigio de Esperanza a la Vida ha generado interés en los profesionales de la salud puertorriqueños. De hecho, la profesora López fue invitada al tercer Congreso de Enfermería y al vigesimosexto del Grupo de Profesionales de la Enfermería de Centroamérica y del Caribe, ambos en el Sheraton de San Juan. Allí, la catedrática tuvo la oportunidad de presentar un afiche sobre la hazaña.  

Si desea colaborar, puede escribir a mariadelcarmen.cortina@upr.edu, así como comunicarse al 787-647-1606 o 787-433-8956.


  • Los estudiantes del curso ENFE 4001 se enriquecen profesionalmente al educar a las embarazadas. <br>Joshua Arbelo/Taller de Estudiantes Prensa RUM
  • En el orden acostumbrado, las profesoras Rose M. Méndez, Ana C. López y Maria Cortina.<br>Joshua Arbelo/Taller de Estudiantes Prensa RUM
  • Las jóvenes reciben charlas educativas para sobrellevar mejor el proceso del embarazo.<br>Joshua Arbelo/Taller de Estudiantes Prensa RUM
  • La Tuna de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo deleitó a los presentes con varios números musicales. <br>Joshua Arbelo/Taller de Estudiantes Prensa RUM
  • El consejero Hernán Méndez, del Departamento de Servicios Médicos, ofreció una charla motivacional.<br>Joshua Arbelo/Taller de Estudiantes Prensa RUM
Los estudiantes del curso ENFE 4001 se enriquecen profesionalmente al educar a las embarazadas. <br>Joshua Arbelo/Taller de Estudiantes Prensa RUMEn el orden acostumbrado, las profesoras Rose M. Méndez, Ana C. López y Maria Cortina.<br>Joshua Arbelo/Taller de Estudiantes Prensa RUMLas jóvenes reciben charlas educativas para sobrellevar mejor el proceso del embarazo.<br>Joshua Arbelo/Taller de Estudiantes Prensa RUMLa Tuna de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo deleitó a los presentes con varios números musicales. <br>Joshua Arbelo/Taller de Estudiantes Prensa RUMEl consejero Hernán Méndez, del Departamento de Servicios Médicos, ofreció una charla motivacional.<br>Joshua Arbelo/Taller de Estudiantes Prensa RUM

SOURCE: http://www.uprm.edu/portada/article.php?id=2404