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Soņar en plural: vinculados por un decenio

Por Idem Osorio De Jesús (idem.osorio@upr.edu)
PRENSA RUM

viernes, 8 de marzo de 2013

"Seamos atrevidos en nuestro servicio comunitario
porque nuestro sueño de una sociedad más justa y más equitativa cobra vida cada vez que caminamos esa calle,
exploramos ese barrio, reinventamos esa escuela.
Aprender a soñar en plural es posible,
si nos ejercitamos en pensar en plural.
Es hacer las tareas del futuro
lo que precipita el futuro entre nosotros".


Dr. Fernando Picó

No hay otra entidad en el País que haya reunido los principios de colaboración, solidaridad, compromiso, acción, trabajo y transformación desde la plataforma social y académica como lo ha hecho por los pasados diez años el Instituto para el Desarrollo de las Comunidades del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM).

Desde esa perspectiva lo visualiza una de sus creadoras y actual directora, la profesora Luisa Seijo Maldonado, quien comparte esa apreciación con los integrantes de su colectivo, entre ellos, sus colegas docentes, estudiantes y líderes comunitarios. Por eso, la entidad, dedicada a incentivar la calidad de vida de los puertorriqueños que viven en sectores de desventaja social y económica, se apresta a celebrar su primera década de luchas con una serie de eventos que rendirán tributo a cada uno de sus componentes.

Precisamente, la conmemoración inició, el pasado mes de febrero, con dos actividades cumbres: el tradicional Seminario de estrategias para el desarrollo de las comunidades en la investigación acción participativa, que se realiza siempre a principios de semestre; y la conferencia magistral La Universidad sin entorno a cargo del historiador, escritor, sacerdote jesuita y catedrático del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), doctor Fernando Picó.

"Esto ha sido posible por la integración del estudiantado, la facultad y la gerencia que han apoyado un proyecto de retos, un esfuerzo interdisciplinario en el que profesores y profesoras de distintos departamentos constituimos la comunidad como un texto en el contexto universitario. Estamos de celebración, muy felices y sabemos que somos un modelo único en Puerto Rico, ningún recinto de las distintas universidades públicas y privadas tiene una iniciativa de vinculación comunitaria utilizando esta metodología, donde todos y todas estamos realmente aportando a la transformación del País, que entendemos es nuestra gran responsabilidad", reiteró Seijo Maldonado.

La también catedrática del Departamento de Ciencias Sociales destacó como uno de sus mayores logros el equipo multifacético de colaboradores que ha conformado el Instituto a través de su trayectoria, desde sus precursores y quienes han aportado su experiencia y talento un periodo de tiempo, hasta sus actuales integrantes: "una gran familia, con un compromiso y una visión científico humanística muy importante", expresó la catedrática.

Asimismo, enfatizó en el conjunto de líderes, maestros y maestras comunitarias que han sido protagonistas del Instituto, en especial en la formación del estudiantado, cuya participación se da a través de diversas investigaciones en cursos de los Colegios de Artes y Ciencias, Ingeniería, Ciencias Agrícolas y Administración de Empresas.

De hecho, entre los muchos programas, estudios e ideales alcanzados y cumplidos como parte de su misión de educar y aportar a la sociedad, se destacan los huertos y acueductos comunitarios, infraestructura en carreteras y viviendas, actividades culturales, diseños de desarrollo económico y agrícola, procesos organizativos de base comunitaria y tutorías.

Ese enfoque interdisciplinario es uno de los aspectos más innovadores, específicamente, en la formación universitaria de los jóvenes, quienes son los "héroes" de este proceso. Así lo expresó el doctor Francisco Maldonado Fortunet, catedrático del Departamento de Ingeniería Civil y Agrimensura, cuya labor ha sido guiar a sus alumnos en proyectos de infraestructura de vivienda, análisis de vías de transporte, y seguridad en las carreteras, entre otros.

"La importancia que tiene para los ingenieros palpar la diferencia que hace un diseño en un papel, en un plano o en una computadora versus realizarlo para seres humanos que opinan, que tienen intereses, preocupaciones, que a veces critican también nuestros resultados de una manera positiva en aras a que satisfaga aquellas necesidades que tiene la comunidad, hace que nuestros estudiantes entiendan cuál es la verdadera función, en este caso de un ingeniero, ingeniera o en cualquiera de las profesiones que tenemos nosotros la oportunidad de preparar a nuestros alumnos", subrayó el también codirector del Centro Hemisférico de Cooperación en Investigación y Educación en Ingeniería y Ciencia Aplicada (CoHemis).

Por su parte, la directora también nombró como ganancia varios acuerdos colaborativos con otras universidades puertorriqueñas, cuyos estudiantes de bachillerato y a nivel graduado en Trabajo Social se benefician al llevar a cabo sus prácticas en el Instituto. Destacó que su entidad fue la primera propuesta del RUM en recibir la subvención RO1, una de las más  prestigiosas que otorga el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos. Actualmente, varias agencias como el Fideicomiso de Conservación le han hecho acercamientos para recibir su asesoría en asuntos de desarrollo comunitario.

"Otras instituciones están viendo la importancia de este proyecto, la efectividad de este modelo y de esta metodología; lo están reconociendo, así que estamos muy felices, orgullosos y orgullosas de ello", apuntó.

Un arrojo de esa envergadura va acompañado de incontables retos, contó la investigadora, quien agradeció el compromiso y desprendimiento de sus colegas en las distintas facultades que aportan su tiempo sin compensación. De igual forma, reconoció el aval que le ha brindado el Decanato de Artes y Ciencias desde sus inicios.

"Creo que a este proyecto hay que dedicarle dinero, esfuerzo, apoyo institucional, así que seguimos en la búsqueda de fondos. Tenemos una empresa social que genera mucha economía porque forma gente, crea un buen ambiente, forja nuevos niños y niñas que quieren estudiar, incentiva un trabajo colaborativo en las comunidades y eso es un gran aporte que no se contabiliza, pero que ayuda en términos de evitar lo que está ahogando al País que es la violencia, el crimen; y con los líderes comunitarios apoyándolos garantizamos un bienestar a la sociedad puertorriqueña", manifestó.

Dos de esos dirigentes dieron fe de los resultados porque lo han vivido en sus propios sectores y en conjunto con los ciudadanos y ciudadanas que representan. Así lo constataron Mariana Ascencio, del Barrio Salud y Luis Antonio Ponce De León Valle, de Dulces Labios, ambos en Mayagüez.

"Es de gran beneficio para nosotros porque los estudiantes nos ayudan muchísimo, tenemos más acercamiento con las agencias del gobierno, y eso es un adelanto para el desarrollo del País y para todo lo que queremos. Hay muchos cambios; en los barrios más humildes, más pobres no había tal desarrollo, el ambiente ha ido mejorando, la calidad de vida es muchísimo mejor", aseguró Ascencio, al tiempo que mencionó las limpiezas de las áreas comunes y los huertos caseros como dos de sus principales adelantos.

Mientras, para Ponce De Léon la mayor ventaja que ha tenido su comunidad es la atención a la población más joven de manera que tengan alternativas educativas y culturales.

"Todos sabemos en las condiciones que está deteriorándose la vida del puertorriqueño y es bueno que se involucren con los niños, que les busquen algo que hacer, que los saquen del vicio, de la droga que es un problema que nos está arropando a todos", señaló.

Reflexiones y sueños en plural

La primera de las actividades que marcó el aniversario del IUDC fue el tradicional Seminario de estrategias, que este año se enfocó en el tema de la pobreza. De acuerdo con Seijo Maldonado, la reunión, que convocó a estudiantes, profesores y líderes, también sirvió para analizar el concepto de ética, el trabajo en equipo y la metodología de investigación acción participativa que parte de otros modelos de otras instituciones educativas, pero que han "criollizado".

Ese día se constituyeron los equipos interdisciplinarios para definir su visión y misión, y desde entonces, los estudiantes han visitado las comunidades, para realizar sus lecturas de la calle, entrevistas no estructuradas y trabajar en el modelo conceptual del proceso de intervención. Este consta de un análisis de las fortalezas y los retos que tiene el sector para luego elaborar el plan de acción. Todo el ciclo culmina en mayo cuando celebran una feria en el Recinto.

El segundo gran evento que fue motivo de exaltación y júbilo para la entidad colegial fue contar con la presencia del intelectual y una de las máximas autoridades en la historiografía puertorriqueña, doctor Picó, como orador de la conferencia con la que rindió tributo y festejó esta primera década de frutos.  

"Yo creo que el Instituto para el Desarrollo de las Comunidades es un modelo de cómo debe la Universidad acercarse a su entorno. Desgraciadamente, en Puerto Rico muchas veces prevalece el modelo de que la Universidad es un mundo aparte, una casa de meditación, reflexión e investigación que hace caso omiso a lo que pasa a su alrededor y eso no prepara a los estudiantes a reinsertarse luego en el resto de la sociedad. Por eso me parece tan importante esta iniciativa de que se enseñe, precisamente los que van a estar en disciplinas sociales a cómo se trabaja con y en la comunidad", profundizó el profesor, quien ha sido honrado con la Cátedra UNESCO Educación para la paz en 1997 y la Cátedra Eugenio María de Hostos en 2007.

De hecho, su charla constó de un relato sobre la transformación de un joven boricua adinerado de la actualidad, llamado Billy Joe, que tuvo que renunciar a los lujos de Guaynabo y a una educación prestigiosa en Estados Unidos para "descender" a la UPR en Río Piedras, y vivir en Santa Rita donde se "estremeció su sensibilidad" y "vivió una revolución cultural". El protagonista de ese cuento, aprendió en el transcurso de su vivencia, lo que es una Universidad sin entorno, lo que el conferenciante aprovechó para atar a la misión que desempeña el colectivo del Recinto.

"No podemos vivir desconectados del pueblo que pretendemos redimir, de la realidad que buscamos transformar. Y la sociedad en general no puede permanecer ajena a las vivencias y a las penurias de la Universidad", puntualizó Picó, cuya trayectoria se destaca por liderar el Proyecto de Confinados Universitarios.

De cara a los próximos diez

Para la directora del IUDC, esta etapa los obliga a reflexionar sobre los desafíos y afanes futuros que incluyen llevar su modelo a fronteras internacionales. De hecho, a lo largo de este semestre y durante todo el 2013, ofrecerán una serie de talleres y conferencias a cargo de ponentes de Puerto Rico y otros países.

"Aspiramos a que esos lazos de colaboración se sigan fortaleciendo y llevar nuestra metodología no solo a las universidades y a las comunidades puertorriqueñas, sino trascender y empezar a pensar en ir al Caribe y otros lugares donde sabemos que es bien válida. Así nos los expresaron cuando fuimos invitados por el Instituto de Chicago y había compañeros y compañeras, colegas de Dinamarca, Italia y Estados Unidos y cuando presentamos lo que es nuestro modelo quedaron impresionados, no entendían cómo trabajamos ingenieros, artistas, sociólogos, trabajadores y trabajadoras sociales biólogos y biólogas en este proyecto".

Para leer la conferencia íntegra del Dr. Picó pulse en La Universidad sin entorno


  • El doctor Fernando Picó dictó la conferencia <em>La Universidad sin entorno</em> como parte de la celebración del aniversario del Instituto para el Desarrollo de las Comunidades.<br>Joshua Arbelo/Taller de estudiantes Prensa RUM
  • Un nutrido grupo de integrantes de la comunidad universitaria acudió al Anfiteatro de Enfermería a escuchar la conferencia magistral.<br>Joshua Arbelo/Taller de estudiantes Prensa RUM
  • La líder Mariana Ascencio, del Barrio Salud de Mayagüez, habló de los resultados que ha tenido el trabajo del Instituto en su comunidad.<br>Joshua Arbelo/Taller de estudiantes Prensa RUM
  • Luis Antonio Ponce De León, líder del sector Dulces Labios, también en la Sultana del Oeste, destacó la atención que da el IUDC a la población más joven.<br>Joshua Arbelo/Taller de estudiantes Prensa RUMPrensa RUM
  • La profesora Luisa Seijo Maldonado es una de las fundadoras y actual directora del IUDC.<br>José Jiménez/Prensa RUM
El doctor Fernando Picó dictó la conferencia <em>La Universidad sin entorno</em> como parte de la celebración del aniversario del Instituto para el Desarrollo de las Comunidades.<br>Joshua Arbelo/Taller de estudiantes Prensa RUMUn nutrido grupo de integrantes de la comunidad universitaria acudió al Anfiteatro de Enfermería a escuchar la conferencia magistral.<br>Joshua Arbelo/Taller de estudiantes Prensa RUMLa líder Mariana Ascencio, del Barrio Salud de Mayagüez, habló de los resultados que ha tenido el trabajo del Instituto en su comunidad.<br>Joshua Arbelo/Taller de estudiantes Prensa RUMLuis Antonio Ponce De León, líder del sector Dulces Labios, también en la Sultana del Oeste, destacó la atención que da el IUDC a la población más joven.<br>Joshua Arbelo/Taller de estudiantes Prensa RUMPrensa RUMLa profesora Luisa Seijo Maldonado es una de las fundadoras y actual directora del IUDC.<br>José Jiménez/Prensa RUM
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Instituto para el Desarrollo de las Comunidades
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SOURCE: http://www.uprm.edu/portada/article.php?id=2474