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Amor: un lenguaje musical

Por Wilfredo J. Burgos Matos (wilfredo.burgos@upr.edu)
Taller de Estudiantes PRENSA RUM

viernes, 5 de abril de 2013

Dicen que el amor trasciende cualquier barrera y que, sin importar cuestiones de raza o género, siempre prevalece. Sin embargo, una serie de factores influye en cada situación particular de este sentimiento universal.

Con esto en mente, Corium Canticus, en colaboración con la Asociación de Estudiantes de Drama en la Educación (AEDE), presentó Amor descalzo en el Teatro Yagüez, una historia amorosa entre un criollo y una negra, que luchan ante la opresión y el prejuicio social distintivos de la Isla en los siglos pasados.

“Propone un nuevo concepto dentro de las representaciones corales, en la que se combina una dramatización ágil con musicales voces de un coro mixto. Aquí la historia da pie a que se entone cada canción. Particularmente, relata el recuento de un idilio entre un español y una esclava y cómo las presiones sociales limitan las relaciones entre seres que se aman", indicó el joven Juan Derieux Cruz, estudiante subgraduado del Departamento de Estudios Hispánicos y director actoral de la pieza.

El esfuerzo colaborativo entre ambas asociaciones, además de exponer este tema, intentó rescatar el orgullo por el entrecruzamiento racial que dio paso al individuo puertorriqueño. Para ello utilizaron la crónica apasionada que dio paso a una reflexión en torno a la raigambre cultural del País. De esa forma, nació el nombre de la obra.

“Dentro del tono trágico se buscó despertar en la audiencia el amor por lo étnico, por nuestras raíces; se invitó a desnudar nuestros pies y pisar firmes nuestra tierra, por eso amor descalzo”, manifestó el joven, quien comenzó a cultivar su pasión por el teatro desde pequeño y que forma parte de AEDE.

Por su parte, para Geovanni Pérez Pérez, estudiante de Ciencias Políticas, guionista y cantante de Corium Canticus, la vivencia representó una puerta abierta a explorar sus posibilidades en el arte. Con un objetivo muy claro, logró afianzar su cometido con el público que se dio cita en el famoso centro teatral de la Sultana del Oeste, al promover la colaboración entre dos organizaciones colegiales.

"El espectáculo musical abarcaba un contenido educativo, enriquecedor y de alta calidad. Por tanto, necesitábamos el apoyo de personas altamente comprometidas con la cultura puertorriqueña. Entonces, gracias al gran talento de coralistas, actores y bailarines, se presentó un trabajo de excelencia por parte del director coral, Edgar Vélez Montes, y un libreto extraordinario”, sostuvo.

Una de las protagonistas de esa noche, casi personaje principal, fue la música, que logró destacar los elementos étnicos de la raza boricua. Gracias a este hecho, y en combinación con la dramatización, el público presenció la relación entre el español Valdomero y la esclava Yumma, quienes retaron la discriminación y entre notas armoniosas de un coro que los acompañaba a sus espaldas, sufrieron el caos de una época que no estaba preparada para aceptar la manifestación amorosa entre seres tan distantes racialmente.

“La presentación fue un nuevo concepto coral que resaltó en gran medida las africanías en nuestra cultura, herencia y tradición de América Latina, el Caribe y Puerto Rico”, expresó Geovanni.

Desde Juan Morel Campos y sus memorables danzas hasta la nueva trova cubana hicieron su aparición y mantuvieron ligadas ambos actos sublimes, tanto en la actuación como en la intervención del coro.

Asimismo, se integró al escenario, a través del acompañamiento de las melodiosas voces, la gesta composicional del Jibarito de Aguadilla, Rafael Hernández Marín y, como si fuera poco, la melaza se desplegó por las tablas con el tumbao de Ángel Rafael “Lito” Peña y su Bomba puertorriqueña.

Entretanto, la relevancia de esta propuesta recae en el logro de exponerse en un escenario histórico. Primero, para Corium Canticus es una oportunidad más de valorar su trayectoria al ser un bastión cultural mayagüezano, hijo del otrora Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas. Por otro lado, la AEDE se abrió paso luego de varias puestas en escena de la mano de la consejera Noemí Maldonado Cardenales, catedrática auxiliar del Departamento de Humanidades.

Precisamente, Juan coincidió al destacar la colaboración entre ambos colectivos.

“Para cada uno de nosotros representó un reto, pero para mí fue el autodescubrimiento de nuevas habilidades y el desarrollo de una mayor seguridad al comunicarme con otras personas. Lo más que me enorgullece de Amor descalzo es que pudimos demostrar que cuando la gente se une, se pueden hacer cosas grandes, pues el arte es un excelente sanador de los males sociales que aquejan al País”, acotó el joven.

Agregó que la disciplina de los integrantes fue un componente indispensable para el éxito de este maravilloso proyecto, ya que fueron innumerables las horas de ensayo durante largos meses. Es por eso que, entre el balance que alcanzaron con las prácticas y las cargas académicas, el alumno aprovechó para enviar un mensaje a la comunidad en general.

“Debemos apoyar a nuestros artistas y educadores, abriendo más espacios para facilitar su compromiso de aportar al desarrollo de un mundo en armonía”, puntualizó.

Amor descalzo se presentará nuevamente en el Teatro La Perla, en Ponce. La fecha se anunciará próximamente.

El amor sigue siendo un invitado especial

Además de este logro colegial, la Coral Universitaria celebró el concierto Amor y desamor, en el Mezzanine de las Canchas de Tenis, el pasado mes de febrero. La oportunidad abrió paso a los jóvenes de este colectivo, que se prepararon, de manera individual o a dúo, para deleitar al público que asistió al evento.

“Se creó dicho concepto para promocionar nuestra agrupación y, al mismo tiempo, exponer el talento artístico de nuestro Recinto. Somos estudiantes y nuestro propósito en la Universidad es obtener conocimiento y prepararnos profesionalmente; sin embargo, tenemos otras cualidades que vale la pena mostrar y explotar. Además de nuestras obligaciones universitarias, es necesario  obtener  conocimientos adicionales y disfrutar de las artes y la música”, dijo Glorimar Román, presidenta del grupo.

El repertorio musical se basó en composiciones que estuvieran relacionadas con el tema que expone el título de este esfuerzo. Entre las canciones, Simplemente amigos dio el toque nostálgico de un amor que no se consumará más allá de una amistad.

De otra parte, hubo espacio para que los que asistieron se estremecieran en un Delirio de amor que erizó la piel de muchos, así como también se suscitaron despedidas cordiales con un simple Te lo agradezco, pero no.

Entretanto, la iniciativa, además de comprometerse con la exposición del arte en el ambiente colegial, sirvió para que los coralistas vivieran en cuerpo y alma una pasión que trasciende las barreras de las responsabilidades que como estudiantes deben acatar.

“Además de nuestras obligaciones, es necesario promover el quehacer artístico y musical”, puntualizó la orgullosa líder de la Coral Universitaria, quien de seguro aportará con su voz en la futura edición de esta propuesta estudiantil. 


  • La historia de amor se desarrolló con la intervención musical de <em>Corium Canticus</em>. <br>Suministrada
  • Para el joven Juan Derieux, la oportunidad representó un reto que sobrepasó a través de los esfuerzos colaborativos. <br>Suministrada
  • A la derecha, el joven Geovanni Pérez, guionista del proyecto, observa con emoción al público que le rindió homenaje con una ovación. <br>Suministrada
  • En <em>Amor y desamor</em>, los jóvenes se presentaron a dúo o de manera individual. <br>Amer Otero/Taller de Estudiantes Prensa RUM
  • El público presente se estremeció con las interpretaciones de los alumnos. <br>Amer Otero/Taller de Estudiantes Prensa RUM
La historia de amor se desarrolló con la intervención musical de <em>Corium Canticus</em>. <br>SuministradaPara el joven Juan Derieux, la oportunidad representó un reto que sobrepasó a través de los esfuerzos colaborativos. <br>SuministradaA la derecha, el joven Geovanni Pérez, guionista del proyecto, observa con emoción al público que le rindió homenaje con una ovación. <br>SuministradaEn <em>Amor y desamor</em>, los jóvenes se presentaron a dúo o de manera individual. <br>Amer Otero/Taller de Estudiantes Prensa RUMEl público presente se estremeció con las interpretaciones de los alumnos. <br>Amer Otero/Taller de Estudiantes Prensa RUM

SOURCE: http://www.uprm.edu/portada/article.php?id=2495