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La Universidad de la Salsa en la Universidad

Por Idem Osorio De Jesús (idem.osorio@upr.edu)
PRENSA RUM

viernes, 4 de octubre de 2013

Irrefutables paralelismos atraviesan sus trayectos. Una es considerada como la Universidad de la Salsa con 51 años de solidez y excelencia en su carrera musical; el otro es el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), con un centenario de relevantes contribuciones a la educación del País. Ambas ostentan la gloria y el respaldo nacional y, al mismo tiempo, son embajadoras boricuas alrededor del mundo. Ambas nutren el alma de un pueblo.
 
Cuando ocurre una fusión entre dos fuerzas así, se desata una especie de magia como la que estremeció el pasado viernes, 27 de septiembre al Coliseo Rafael A. Mangual, donde El Gran Combo de Puerto Rico ofreció su cátedra por primera vez. La coyuntura se logró con motivo de los 25 años de la Feria de Empleo, la más grande en su categoría en la Isla, organizada por la Oficina de Colocaciones del Colegio, que también festejó la semana pasada su centésimo segundo aniversario.

Precisamente, antes de iniciar la velada musical, se rindió un breve homenaje a la gestora de este esfuerzo, Nancy Nieves, directora de la entidad que, año tras año, ofrece una plataforma única a los alumnos de exponerse ante decenas de empresas en búsqueda de recursos humanos valiosos.
 
"A través de estos años he visto a nuestros estudiantes lucirse, finalmente ellos son los protagonistas de esta actividad. Ver que obtienen esas ofertas de empleo, que con el tiempo regresan a reclutar, y pensar que uno puso un granito de arena para que se lograra, es algo bien emocionante que causa una satisfacción inmensa", precisó Nieves, quien está convencida de que el concierto premió y cerró con broche de oro todo ese esfuerzo de las pasadas dos décadas y media.

La Directora de Colocaciones también agradeció a todas las dependencias universitarias que trabajaron mano a mano con su equipo para que el evento culminara con éxito, en especial a Antonio "Toño" Ramos, la Oficina de Actividades Culturales, Sociales y Exalumnos, Edificios y Terrenos, el Departamento de Educación Física, así como a todas las empresas participantes, en especial a Verizon y Procter & Gamble, principales auspiciadoras del concierto.

Le tocó el turno a la agrupación anfitriona Alma Latina, del Departamento de Banda y Orquesta, abrir la noche para los invitados especiales en un abarrotado Coliseo. El público, en su mayoría integrado por jóvenes, calentó motores al compás de los colegiales mientras aguardaban por el banquete principal.

Sin salsa no hay paraíso

Cuando en la radio yo escucho salsa,
yo me emociono y hasta me erizo.
Y para encender la fiesta,
yo espero el punto preciso.
Mi salsa está en todas partes
la baila el chino, la baila el suizo.
Que Dios bendiga la salsa,
porque sin salsa no hay paraíso.


Con esta melodía, como un himno al género que los distingue como los mejores exponentes en Puerto Rico y a nivel internacional, los Mulatos del Sabor capturaron la atención del público mayagüezano. La parte posterior del nivel principal del Mangual se transformó -literalmente- en el paraíso de los bailadores, una pista que creció más y más con cada uno de los éxitos que regaló la orquesta.

Minutos antes de subir a tarima y en un aparte con Prensa RUM, varios de los integrantes del conjunto expresaron su satisfacción y agradecimiento, en especial por el respaldo masivo de esta generación.

"Para nosotros es una cosa bien significativa porque esto es un grupo que tiene 51 años de formado, que los abuelos a lo mejor de los que están aquí sentados son los que escuchaban nuestra música, entonces que todavía esté vigente, es el mejor premio, que podamos tener el cariño de la gente y que la juventud nos esté siguiendo. Hacía años que no se veía eso y nos sentimos más que orgullosos de que nos apoyen", relató emocionado Willie Sotelo, pianista y director musical de la agrupación, quien representó al maestro Rafael Ithier, en reposo esa noche por motivos de salud.

Coincidió con él, Luis "Papo" Rosario, uno de los vocalistas principales, al reconocer que "nuestro género todavía tiene vida", hecho que atribuye también a la cepa de abuelos y padres que se encargó de impulsarlo.  

"Se dice que nadie es profeta en su pueblo, pero nosotros no podemos decir eso porque los hechos hablan por sí solos, nos sentimos sumamente agradecidos por ese respaldo, por esa preocupación. Mientras más grandes ustedes nos ponen en un sitio, más pequeños nos sentimos porque simplemente esto es un don que papá Dios nos ha dado para ganarnos la vida, son ustedes los responsables por el patrocinio y que todavía El Gran Combo de Puerto Rico esté en vigencia".

Su colega cantante, Jerry Rivas, se mostró igual de feliz y sorprendido por esa acogida del público universitario en su primera visita al Recinto.
 
"¿Qué sentimos? Nos sentimos más jóvenes gracias a ustedes, a este apoyo de tanta juventud. Nos llena de mucha satisfacción y alegría porque cuando se grabó nuestra música, estos muchachos ni siquiera habían nacido y que estén ahora apoyándola es increíble. ¡Papá Dios gracias!", afirmó el intérprete con una reverencia hacia arriba.

De hecho, los integrantes reflexionaron sobre la feliz coincidencia de que este concierto junte a dos grandes instituciones, las dos con trasfondos históricos y aportaciones muy parecidas.

"Yo pienso que la clave es la responsabilidad, saber que somos un grupo que representa a Puerto Rico, al igual que lo hace el Colegio porque ahí hay estudiantes de muchos lugares del mundo o que van de aquí a otros países. A nosotros nos pusieron ese apodo de la Universidad de la Salsa, pero lo llevamos con mucho orgullo, pensamos que la idea es llevar un mensaje, nuestra bandera, un pedacito de la tierra a donde quiera que estemos", reiteró Sotelo, quien es, por cierto, mayagüezano y guarda gratos recuerdos de su infancia recorriendo el campus.

Aparte del orgullo de ser embajadores de su nación, el respeto, la puntualidad, y la disciplina son tres factores determinantes para el medio siglo célebre del colectivo. A juicio de Sotelo, Rosario y Rivas, la gloria de la orquesta se resume en "el capitán del barco", su director y creador, un incansable trabajador de la música y la cultura.

"Todo esto se llama Rafael Ithier, él es el que ha sabido escoger los temas, el que ha hecho la mayoría de los arreglos, quien ha seleccionado a las personas, el responsable que hoy esto esté vigente, el artífice de que llegue al pueblo, por su visión, créeme él es un comandante en jefe de cualquier ejército", expresó entre seriedad y broma Rosario.

El intérprete agregó que esa perspectiva del líder ha incluido la sabiduría de proponer letras y temas respetuosos que reflejen a su vez la idiosincrasia del pueblo "donde la cadencia prevalezca, donde el ritmo, el tiempo sea bailable".

"Todas esas cosas, al unirlas, hacen esto, esa grandeza que ustedes le llaman, pero que para nosotros es simplemente nuestro trabajo", destacó Rosario.

Casi dos horas de recorrido por lo mejor de su repertorio y con su inconfundible sonido, que incluyó Ojos chinos, Arroz con habichuelas, Mujer celosa, Las hojas blancas, Vagabundo, Y no hago más na', Nido de amor, A la reina, El Jala Jala, y No hay cama pa' tanta gente, entre otras, deleitaron a los colegiales a lo largo de la jornada nocturna. Estudiantes, profesores, empleados, reclutadores de las empresas y personas de la comunidad en general se rindieron a la cátedra de la Universidad de la Salsa.

"El ambiente que permeó fue único, hacía muchos años que no había un compartir de esta forma y el ambiente estuvo maravilloso. Ver a los colegiales tan contentos, a los jóvenes bailando, dimos en el clavo cuando escogimos al Gran Combo", puntualizó Nieves.


  • Antes de iniciar la velada musical, se rindió un breve homenaje a Nancy Nieves, a la extrema derecha, directora de Colocaciones. La observan desde la izquierda, la profesora Marta I. Colón, decana interina de Estudiantes; y Rebecca Carrero, maestra de ceremonias.<br>Carlos Díaz/Prensa RUM
  • La profesora Marta I.  Colón y Nancy Nieves agradecieron la colaboración de las principales empresas auspiciadoras del evento, <em>Verizon</em> y <em>Procter & Gamble</em>.<br>Carlos Díaz/Prensa RUM
  • La agrupación colegial Alma Latina tuvo a cargo la apertura de la noche.<br>Carlos Díaz/Prensa RUM
  • El Gran Combo de Puerto Rico se presentó por primera vez en el Recinto Universitario de Mayagüez.<br>Carlos Díaz/Prensa RUM
  • La parte posterior del nivel principal del Mangual se transformó en una gran pista de baile.<br>Carlos Díaz/Prensa RUM
  • Desde la izquierda: Jerry Rivas, Charlie Aponte y Papo Rosario expresaron su agradecimiento por el apoyo masivo de la juventud que acudió al Coliseo Mangual.<br>Carlos Díaz/Prensa RUM
Antes de iniciar la velada musical, se rindió un breve homenaje a Nancy Nieves, a la extrema derecha, directora de Colocaciones. La observan desde la izquierda, la profesora Marta I. Colón, decana interina de Estudiantes; y Rebecca Carrero, maestra de ceremonias.<br>Carlos Díaz/Prensa RUMLa profesora Marta I.  Colón y Nancy Nieves agradecieron la colaboración de las principales empresas auspiciadoras del evento, <em>Verizon</em> y <em>Procter & Gamble</em>.<br>Carlos Díaz/Prensa RUMLa agrupación colegial Alma Latina tuvo a cargo la apertura de la noche.<br>Carlos Díaz/Prensa RUMEl Gran Combo de Puerto Rico se presentó por primera vez en el Recinto Universitario de Mayagüez.<br>Carlos Díaz/Prensa RUMLa parte posterior del nivel principal del Mangual se transformó en una gran pista de baile.<br>Carlos Díaz/Prensa RUMDesde la izquierda: Jerry Rivas, Charlie Aponte y Papo Rosario expresaron su agradecimiento por el apoyo masivo de la juventud que acudió al Coliseo Mangual.<br>Carlos Díaz/Prensa RUM
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SOURCE: http://www.uprm.edu/portada/article.php?id=2673