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Los espíritus como verdades psíquicas
Lo físico no es el único criterio de la verdad: hay también verdades psíquicas que no pueden ser explicadas ni probadas de una manera física (Jung, 1952, p. 553).
¿Qué son los espíritus para Jung? El estaba muy interesado en contestar esta pregunta, sin embargo no fue muy consistente en sus respuestas. Una de las razones para ésto es que algunas veces él respondía como el ser humano que reaccionaba con sus sentimientos y emociones, mientras en otras ocasiones respondía como el científico que no podía considerar la realidad de los espíritus. Jung necesitaba serle fiel a la ciencia. En mi opinión el desarrollo de los conceptos de arquetipos y del inconciente colectivo fueron, en alguna forma, un intento de explicar y entender sus experiencias con los "espíritus".
En 1946 Jung le escribió una carta al Dr. Kunken, un psicoterapeuta alemán, en la cuál hizo una revelación que nos ayuda a entender su posición acerca de la realidad de los espíritus al final de su carrera:
Yo discutí acerca de la prueba de la identidad de los espíritus con un amigo de William James, el profesor Hyslop. El admitió que estos fenómenos metafísicos podrían ser mejor explicados por la hipótesis de los espíritus que por las cualidades y peculiaridades del inconsciente. En base a mi propia experiencia tengo que reconocer que él está en lo correcto. En cada caso individual debo por necesidad ser escéptico, pero tengo que admitir que la hipótesis de los espíritus ofrece mejores resultados que alguna otra (1973,
p.431).
En la misma carta Jung comentó acerca de un libro escrito por Stewart Edward White, The unobstructed universe. Este libro es una colección de mensajes que el autor recibió del espíritu de su esposa Betty a través de un médium. Luego de considerar la hipótesis de que Betty era el ánima del autor Jung concluyó lo siguiente:
Betty se comporta como una mujer real y no como un ánima. Esto parece indicar que Betty es ella misma en vez de un ánima. Es posible, que con la ayuda de tales criterios, podremos algún día tener éxito en establecer, al menos indirectamente, si es un asunto del ánima (el cual es un arquetipo que nunca falta en la psicología masculina) o es un espíritu. En relación a Betty estoy reacio a negar su realidad como espíritu; estoy inclinado a asumir que ella es más probablemente un espíritu que un arquetipo, aunque pudiera representar a ambos al mismo tiempo. Me parece que los espíritus tienden a mezclarse con los arquetipos. Los arquetipos pueden comportarse exactamente como los espíritus y comunicaciones como las de Betty pueden venir también de un arquetipo genuino (1972, p. 432).
El párrafo anterior tiene implicaciones profundas para la práctica del espiritismo y la psicología analítica. En el Jung considera la idea de que los espíritus no son sólo manifestaciones arquetipales, sino que son reales. Más aún, la aseveración de que los espíritus tienden a "mezclarse" con los arquetipos tiene implicaciones para ambos sistemas de curación. Si los espíritus, arquetipos y los espíritus-arquetipos (unión de espíritu con arquetipo) son reales, ¿cómo podemos diferenciar entre ellos? ¿Acaso los sanadores espirituales utilizan métodos que ayudan al cliente a integrar complejos? ¿Aparecen los complejos como espíritus en las sesiones espiritistas? ¿Aparecen los espíritus como complejos en la terapia jungiana?
¿Cómo interpretarían los sanadores espiritistas las experiencias de Jung con los espíritus? Probablemente dirían que Jung estaba desarrollando sus facultades como médium, haciendo contacto con el mundo espiritual. Philemon sería visto como el guía espiritual y recurso principal para desarrollar esas facultades. El ánima sería entendida como el espíritu que estaba enamorado de Jung en una vida anterior. Los siete sermones a los muertos sería interpretado como un ejemplo de escritura automática dictado por sus guías espirituales con el objetivo de educar a los espíritus ignorantes. Dejaron a Jung en paz cuando fueron encaminados de forma apropiada.
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