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Terapia en Jung y en el espiritismo
Ellenberger (1972) comentó sobre el rol del analista junguiano en la terapia:
La tarea del terapeuta es tanto facilitar el que los arquetipos emerjan como prevenir la sobremanifestación de los mismos. Cada nuevo arquetipo debe ser interpretado y asimilado por la mente conciente (p. 718).
Similarmente, la tarea del sanador espiritista es facilitar la manifestación de los espíritus. Ellos se convierten en los instrumentos mediante los cuales los espíritus dialogan con sus clientes con el propósito de interpretar los problemas. Mientras el analista junguiano funciona como puente entre el cliente y el inconciente , el sanador espiritista es un intermediario entre el cliente y el mundo espiritual. Este proceso es descrito por Hillman de la siguiente manera:
Los sanadores no existen. Un analista aparenta ser un sanador debido a la visión distorcionada del enfermo, porque el enfermo no puede encontrar la fuente de sanación dentro de sí. No pueden escuchar voces ni entender el lenguaje de los poderes de sanación en el inconciente. Es por eso que el analista debe mediar entre ellos y los dioses--y tal vez entre los dioses mismos (Hillman, 1964, p. 124).
Ellenberger (1972) ha descrito tres etapas principales en la terapia de la psicología de Jung:
1. En la primera etapa el cliente trabaja con la sombra. El individuo debe conocer y asimilar la misma.
2. En la segunda etapa del proceso terapéutico los problemas del ánima y ánimus se manifiestan espontáneamente.
3. En la tercera etapa de la terapia aparece el arquetipo del hombre viejo y sabio.
Resulta muy interesante ver como estas etapas corresponden en cierta forma al proceso de sanación en el espiritismo. El tratamiento para la sombra tiene ciertas similitudes a la transformación de los espíritus ignorantes. Los espíritus ignorantes y la sombra poseen un "lado oscuro" y por esta razón necesitan ser aceptados y perdonados . De esta forma el cliente trascenderá sus influencias negativas.
¿Acaso los sanadores espiritistas trabajan con problemas del anima y el animus? Mi hipótesis es que trabajan con estos aspectos dentro de su tratamiento. El sanador espiritista explica muchos de los problemas espirituales como causados por un espíritu del sexo opuesto que alguna vez estuvo enamorado del cliente, tanto en una vida pasada como en el presente. Estos espíritus causan problemas a los clientes en el matrimonio o en el desarrollo de relaciones íntimas con individuos del sexo opuesto.
El arquetipo del hombre viejo y sabio corresponde en cierta forma a lo que los espiritistas llaman "guías espirituales" o "protecciones." En el espiritismo es esencial el conocer y comunicarse con los guías espirituales. Estos son elementos muy importantes ya que protegen al cliente de la influencia de espíritus ignorantes y de condiciones negativas. Estos guías espirituales se manifiestan como figuras arquetipales, como por ejemplo un jefe indio, una mujer negra, un sacerdote, una monja, una santa como Santa Teresa de Jesús, entre otros.
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