|
Más allá de la psicología
Más allá de la psicología: La necesidad de considerar las dimensiones transpersonales y espirituales
Los sanadores folclóricos no utilizan argumentos psico-sociales para explicar su efectividad. Su posición es que sus éxitos se deben principalmente a la relación que ellos tienen con el mundo espiritual. Es de ese mundo espiritual que ellos obtienen los recursos que le permiten ayudar a otras personas. Para ellos la sanación depende de factores transpersonales como la fé de la persona, la disposición de los buenos espíritus y la voluntad de Dios.
Es necesario señalar que la llamada medicina holística está considerando la relación entre el "factor fé" y la salud de la persona. Herbert Benson (1996), médico de la Universidad de Harvard, en su libro "Timeless Healing" sostiene que la espiritualidad de una persona tiene un rol muy importante en el mantenimiento de su salud. Levin (1994) revisó cientos de estudios epidemiológicos en donde se encontró que la creencia en un Dios mejora la salud del individuo. Matthews , Larson y Barry (1993) encontraron que los factores espirituales están relacionados a la reducción de ansiedad, depresión y coraje; reducción de la presión sanguínea y el mejoramiento de la calidad de vida para pacientes con cáncer y enfermedades cardiovasculares. Las personas religiosas consistentemente reportan mayor satisfacción marital, bienestar y auto-estima que aquellas que no lo son.
Otra de las formas que los sanadores tradicionales han utilizado para explicar como ellos sanan es haciendo referencia a que son canales de una energía que viene de Dios. La idea de que existe una energía en el universo que puede ser utilizada para sanar a las personas es tan antigua como la humanidad misma. Existe evidencia de que el ser humano que vivió alrededor de 15,000 años antes de Cristo utilizaba la imposición de manos con fines terapéuticos (Harpur, 1994).
A pesar de que esta explicación pueda parecer poco válida en términos científicos, se han llevado a cabo investigaciones por Bernard Grad (1963, 1965, 1979) y Dolores Krieger (1979, 1993) que sugieren la existencia de un tipo de energía que es controlada por el sanador. Bernard Grad es un biólogo canadiense, doctor en morfología experimental, quien trabajó por más de 30 años en la Universidad de McGill y llevó a cabo estudios con un sanador llamado Oscar Estebany. Para tener control de las creencias y el efecto de placebo, Grad decidió utilizar animales y plantas. Grad quería saber si el sanador podía influenciar el proceso de curación de ratones enfermos debido al engrandecimiento de la tiroides. Para lograr esto puso a un grupo de ratones en dietas de iodo. Después que los ratones estaban padeciendo de la tiroides, los dividió en cuatro grupos: tres grupos control y un grupo experimental. El primer grupo control no recibió la imposición de manos del sanador. El segundo grupo control fue puesto en jaulas que estaban envueltas con cinta adhesiva electrodermal con el objetivo de simular el calor de las manos de los humanos. Un tercer grupo de control recibió la imposición de manos de personas que no eran sanadores. Los ratones del grupo experimental recibieron la imposición de manos de Estebany por dos períodos diarios de quince minutos durante cuarenta días.
Al finalizar el estudio se encontró que a pesar que todos los ratones mostraban engrandecimiento de la tiroides, los que habían sido tratados por el sanador mostraban un desarrollo mucho más lento. Grad llevó a cabo una variación en la cual Estebany realizó imposición de manos en pedazos de algodón con el objetivo de cargarlos con energía de sanación. Los algodones tratados por el sanador fueron puestos en las jaulas de un grupo de ratones y algodones sin recibir el tratamiento del sanador fueron puestos en la jaula de otro grupo de ratones. Grad encontró que los ratones que fueron expuestos a los algodones cargados por el sanador demostraron un crecimiento menor de la tiroides. Ambos experimentos sugieren que Estebany tenía la capacidad de retardar el crecimiento de la tiroides.
En otro estudio, Grad decidió estudiar la capacidad de Estebany para facilitar el proceso de curación de una herida en ratones. Para llevar a cabo el estudio se removieron pedazos de piel a 48 ratones y se dividieron en tres grupos principales. El primero era un grupo control que no recibió ningún tipo de tratamiento. Otro grupo de ratones fue sometido a un tratamiento en donde recibieron calor similar al que producen las manos de las personas. El tercer grupo recibió la imposición de manos de Estebany. Al final del estudio se evaluó las diferencias en los grados de sanación de las heridas de los ratones y se encontró que las heridas de los ratones que habían sido tratados por Estebany habían sanado más rapidamente que la de los otros grupos.
En otras investigaciones , Grad (1963) utilizó plantas con el objetivo de obtener resultados más rápidos. Decidió utilizar semillas de trigo como sujetos experimentales y para enfermarlas utilizó una solución salina. Grad dividió las semillas en dos grupos: uno que fue tratado con solución salina y otro que fue tratado con solución salina que había estado en las manos de Estebany durante 15 minutos. Se encontró que las semillas que fueron expuestas a la solución que el sanador había tratado crecieron más rapidamente y tenían más clorofila.
Grad también llevó a cabo otro estudio en donde le dijo a una persona que estaba contenta y a otra que estaba deprimida que sostuvieran una botella de agua por algunos minutos. Ambas botellas de agua se utilizaron para tratar semillas de trigo. Se encontró que las semillas que recibieron el agua que había sido sostenida por la persona alegre creció más rapidamente que las semillas que habían recibido el agua sostenida por la persona deprimida.
Grad concluyó que lo más razonable es que los efectos biológicos observados en estos estudios fueron causados por una energía que se manifestaba a través del sanador.
Basándose en las investigaciones de Grad, Dolores Krieger, profesora de enfermería en la Universidad de Nueva York, desarrolló una técnica que llamó el "toque terapéutico" en donde se utiliza la imposición de manos en el proceso de ayuda. Las investigaciones de Krieger revelan que las imposiciones de manos realizadas por enfermeras que han sido adiestradas aumenta los niveles de hemoglobina en los pacientes y reduce significativamente sus niveles de ansiedad (Krieger, 1979, 1993). Estos resultados fueron confirmados con un nivel de significatividad de .001, lo cual quiere decir que existe solo una oportunidad en 1000 de que éstos se debieran al azar.
Las investigaciones realizadas por Krieger y Grad proveen evidencia empírica que demuestra la efectividad de la imposición de manos. Tal vez deberíamos preguntarnos el porqué esta forma de ayuda ha persistido a través del tiempo y considerar si sería beneficioso que esta tradición pudiera ser renovada dentro de las profesiones de ayuda.
Las investigaciones de Krieger y Grad nos proveen una base para entender los sistemas folclóricos de ayuda desde la perspectiva de sus practicantes y de esta manera trascender la brecha epistemológica que existe entre la visión de mundo de los sanadores tradicionales y la visión de mundo de los profesionales de ayuda.
Conclusión:
A pesar de todas estas explicaciones, la sanación continúa siendo un misterio que trasciende tanto las explicaciones psico-sociales como las espirituales. Tal vez el respeto a ese misterio y su inefabilidad facilite nuestros intentos de entender el proceso de ayuda.
Lo que si podemos asegurar es que el estudio de los sistemas folclóricos de ayuda nos provee una base para acercarnos a un entendimiento mas amplio y profundo del proceso de sanación.
Asignación:
1. Opine en el foro sobre la importancia que tiene la espiritualidad en el proceso de sanación.
|