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Conclusión
El enfoque experiencial tiene varias ventajas. Puede ayudar a los investigadores a obtener aprendizajes que otros han pasado por alto (Maruyama, 1981; Young & Goulet, 1994). Este modelo puede ofrecer alternativas para la recolección, el análisis y la comprensión de los datos de una forma que sea más consonante con la cultura que está siendo estudiada (Turner, 1993).
Además, el enfoque experiencial puede reducir el prejuicio que existe contra la religión en el campo de la psicología. Desde la concepción freudiana de las experiencias religiosas como signos de enfermedad mental, los psicólogos se han resistido a examinar el potencial terapéutico de la religión (Freud, 1928; Fromm, 1967).
El grado de conexión de los investigadores con sus participantes y el entendimiento de una cultura dependerá en cierto grado de la aceptación de sus propias experiencias de vulnerabilidad. Los momentos de vulnerabilidad pueden convertirse en un recurso esencial para reducir la brecha experiencial y epistemológica existente entre el investigador y los participantes. Una chamán koreana, hablando acerca de ser sanadora y estar poseída, hizo el siguiente comentario tratando de describir esta brecha:
Tú, a pesar de que dices que estas tratando de comprender cómo me convertí en un mudang (shaman) y por lo que pasé, nunca podrás entenderme... Ves, no puede haber verdadero entendimiento entre los poseídos y los no poseídos... Los poseídos han tenido experiencias que los no poseídos no pueden empezar a entender no importa cuanto traten. Ellos no pueden realmente entender tus sentimientos y experiencias internas (Harvey, 1979, p. 199).
A pesar de que no soy espiritista, entiendo y respeto las realidades articuladas por los sanadores espirituales no sólo debido a una actitud científica sino también porque algunas veces he podido ser, en cierto grado, partícipe de esas realidades. También, he estado envuelto en el proceso de convertirme en un sanador espiritual. Años atrás cuando comenzé a visitar centros espiritistas como investigador no estaba seguro de si debía seguir participando de esta manera en las reuniones espiritistas. Temía que mi grado de participación fuese visto por otros investigadores como señal de que estaba personalmente muy involucrado. Sentía que me descalificarían como investigador argumentando que no poseía la "objetividad" suficiente para estudiar el espiritismo.
Luego de un tiempo de reflexión, descubrí que mi enfoque experiencial era tal vez mi contribución más significativa como investigador. Sentí que mis experiencias personales como investigador no son necesariamente un obstáculo o una limitación sino una ventaja y un recurso para el entendimiento del Espiritismo como sistema de sanación.
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