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Visión de mundo
La distancia sociocultural que existe entre el sanador y su cliente es mínima. El sanador y su cliente poseen una visión de mundo similar debido a que comparten la misma subcultura, viven en la misma comunidad y tienen problemas similares (Torrey, 1986; Sandoval, 1975). Todo esto le provee al sanador un entendimiento más profundo de las necesidades de su cliente.
Esta visión de mundo compartida le permite al sanador hacer diagnósticos que son culturalmente relevantes. Los conceptos que utiliza el sanador para comunicar sus ideas en relación a la etiología, diagnosis, clasificación y tratamiento del problema son culturamente sintónicos. El sanador es capaz de darle un nombre correcto a la condición que sufre su cliente y esto lo libera de la ansiedad de no saber que tiene. A este proceso se le ha dado el nombre de principio de Rumpelstiltskin (Torrey, 1986). Este principio ilustra el poder de la palabra correcta. Se basa en un cuento de los hermanos Grimm en el cual Rumpelstiltskin es el nombre de un hombre malo que quiere secuestrar el niño de la reina. De la única manera en que el niño puede ser salvado es que la reina pueda pronunciar el nombre correcto de esta persona. La reina encuentra el nombre correcto y de esta manera logra vivir feliz con su niño.
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