Yeraldin Jiménez Moreno
“Las que me habitan”
y
“Descolonizando el tiempo para no vivir en un futuro prestado”Tinta regada
11 – agosto de 2026
***
Las que me habitan
Muchas mujeres hay aquí dentro,
soy la entraña que muchas llevaron,
bajo mi piel está cada una de ellas,
las que esperaron a que el cuero se les hiciera duro para salir al mundo.Aquí traigo anhelos y sueños de libertad,
silencios que nunca fueron dichos,
historias que se guardaron en el hígado.
A todas las que antes de mí el miedo paralizó,
ellas me legaron el don.Tengo cicatrices que me heredaron sin preguntarme.
He librado batallas para luego darme cuenta de que no son mías,
al menos quiero ponerles nombre.Cuando la ansiedad me invade y la contrariedad sigilosa entra por las esquinas,
me encuentra sentada con calma,
y las grietas se iluminan.
Dejo que la contrariedad me habite y haga presencia, porque, aunque es incomoda es mi ser.Todas las que yacen aquí, la voz unánime conmigo resuenen.
Que la existencia se me vuelva compleja,
y que el mundo me vea en medio de la contradicción.
Y que no de miedo cortar ramas de vez en cuando, cada que el miedo crezca.
Porque la extrañeza y la contradicción solo habitan al que valientemente las recibe.***
Poema inspirado en el Conversatorio con la filósofa y escritora Yuderkys Espinosa Miñoso, titulado: Confrontar el tiempo de la modernidad occidental: antifuturismo como antídoto para el fin de los tiempos. El conversatorio con la filósofa y escritora Yuderkys Espinosa Miñoso nos invita a pensar y descolonizar el concepto de futuro, y cómo no hacerlo nos arrebata precisamente la posibilidad de vivirlo. Una conversación fuera del tiempo de la modernidad europea. El conversatorio se realizó el día 12 de septiembre del 2025 a cargo del grupo focal encuentros decoloniales.
Descolonizando el tiempo para no vivir en un futuro prestado.
Hay que despojar la mente y el cuerpo
de un tiempo que no nos pertenece.
Antes que el final consuma
incluso el futuro de los que no lo habitan.Hay de descolonizar la mente y el cuerpo,
para que el futuro pueda ser nuestro.Hay que recordar quiénes fuimos
y volver la línea un caracol.
Hay que recordar que este tiempo es prestado.
Hay que inventar el nuestro.Hay que recordar y reinventar.
Buscar entre las hojas que ya cayeron
las otras formas de existir.Las posibilidades del futuro se extinguen
cuando imaginamos la linealidad temporal
como la única forma de habitar,
otro invento.No olvidar que la linealidad deja fuera
las maravillosas curvas que se forman
en la espiral del tiempo.La espiral entiende
que no solo se gira sobre sí misma,
sino también sobre los otros.
Los otros seres,
los que habitan esta tierra con nosotros.Hay que recordar a aquellos
los que la linealidad ubica en los lados,
a los que deja sin voz.Hay que recordar de dónde venimos siempre.
Porque el olvido nos roba las raíces
y peor aún,
nos quita el futuro.
El futuro que nos prestaron.El tiempo no es lineal,
ni tampoco la forma en la que se mete en cada una de nuestras existencias.
Se bifurca y siempre destruye.Una línea de tiempo finita
que abarcó a todos y cada uno de los que existen
y estiró el caracol.Ahora las líneas deben tener un final;
un final que absorbe a aquellos que se resisten.Entre más líneas se trazan
más márgenes se crean,
y allí en esos bordes
está la resistencia.
Por eso hay que volver la línea un caracol.Hay que recordar que no son nuestros,
los márgenes que se habitan en la linealidad
sin quererla,
sufriendo la devastación que deja.Hay que reinventarlo,
antes que nos arrebaten la posibilidad de vivirlo.
