Christian Rodríguez
Justicia energética: Una nueva latitud para las Humanidades
Tinta regada
11 – agosto de 2026
Nadie ha nacido para sí sólo;
que una porción de nuestra vida
pertenece a la patria,
otra a nuestros parientes,
y otra a nuestros amigos.-Platón, Carta IX.
***Neveras y abanicos en silencio. Gotas de sudor saltando al suelo. Hospitales que se vuelven antesalas de la muerte. Generadores taladrando la quietud de la noche. La desesperanza frente a una máquina de terapia respiratoria. Tarifas residenciales nocivas. O el perverso vaivén del servicio. En la isla de Puerto Rico, los escenarios que se pueden describir sobre el acceso a la energía son infinitos y cada vez más diversos[1]. Este es el resultado de cuando en un pueblo las decisiones sobre la energía se circunscriben al oportunismo político-partidista.
La manera cómo se organiza el tipo de civilización que habitamos, para bien o para mal, cuenta con la posibilidad del acceso a la energía. Todas las áreas de la vida están cruzadas por ella. La transportación, la salud, la educación o el agua potable, entre muchas otras. La energía es esa sustancia elemental que pone en marcha este intento de civilización. Si su acceso colapsa, todo lo demás también. No sería difícil reconocer que la relación entre humano, energía y poder es una muy fundamental. Alcanzamos verificarlo no sólo en la civilización presente, sino hasta en la historia de nuestra especie.
Ya los antiguos griegos hablaron de un dios que le robó el fuego a otros dioses para entregárselo a la humanidad. Podemos identificar en el ancestral mito de Prometeo[2][3], la idea de que el fuego [energía] debe ser un bien compartido. El mito apunta al reclamo del fuego [energía] como poder que ha sido centralizado y que ahora debe tener otro destino. Ahora es para todos, no sólo para los dioses.
La justicia energética ha emergido en la actualidad como un campo interdisciplinario, capaz de responder a las realidades que nos afectan. Es un área relativamente nueva que comenzó a desarrollar marcos y principios durante la década de 2010[4]. De manera general, puede definirse como el esfuerzo por lograr la igualdad, el acceso y el derecho a una energía sustentable para toda la sociedad, donde las decisiones sobre su gestión deben ser basadas en procesos democráticos.[5][6]
En la Universidad de Puerto Rico, RUM, se ha desarrollado el proyecto Justicia Energética Boricua para responder a los escenarios energéticos que sobrelleva nuestra isla, con particular énfasis a las comunidades en desventaja[7]. La iniciativa, dirigida por el Dr. Marcel Castro-Sitiriche, gestiona la creación de una serie de micro-redes solares para posibilitar la autonomía energética en diferentes comunidades. Desde esta perspectiva, la energía no se concibe como un producto o una mercancía, sino como un derecho al bienestar humano. Aunque está organizado principalmente desde la ingeniería eléctrica, el colectivo cuenta con académicos de todas las áreas, incluyendo Psicología, Ciencias Sociales y, más reciente, Humanidades. El proyecto Oasis de Luz, donde también colabora el profesor de psicología Eduardo Lugo, es un ejemplo excepcional de las colaboraciones interdisciplinarias de la Justicia Energética Boricua[8]. Esta iniciativa procura establecer centros de resiliencia energética (oasis de luz) junto a comunidades vulnerables, utilizando una metodología participativa. Su meta es alcanzar un millón de hogares con acceso justo a la energía.
Reconociendo la relevancia de la energía para nuestros contextos de vida, la academia humanista en nuestro recinto decidió unirse a los esfuerzos del proyecto Justicia Energética Boricua. Las humanidades, tienen el poder de ofrecerle una voz a las historias silenciadas de un pueblo que sobrevive en opresión, desigualdad y agonía. Tienen la capacidad de resignificar sentidos culturales, éticos y políticos. Y también, son muy capaces de robustecer el trabajo de concientización liberadora frente a las políticas coloniales que nos atraviesan.
Hace mucho tiempo que las humanidades dejaron de ser puramente discusiones históricas sobre arte, filosofía, música y/o literatura. O quizás, nunca trataron únicamente de ello. Si recordamos algunos trozos de su historia en la tradición académica occidental, encontramos tanto en la encyclica paideia[9] griega, como en el ars liberalis[10] romano o en el studia humanitatis[11]renacentista una recurrente idea de una formación humanista puesta al servicio de la vida cívica y política.
Retomo aquí un valioso pasaje de Arbea en su análisis del Pro Archia de Cicerón[12]:
…las artes liberales son estudios que no apartan al humano de su comunidad ni lo recluyen en un otium cívicamente improductivo: las artes liberales no son arte por el arte, sino arte por la vida. Es el interés público el que está en ellas en juego, es la comunidad entera la que se beneficia del cultivo de las elevadas disciplinas espirituales que son los studia humanitatis. No es una casualidad que los humanistas del Renacimiento –comenzando por el propio Petrarca, que el año 1333 descubrió el manuscrito del Pro Archia, tuvieran en tanto aprecio este discurso. Para ellos también la cultura no se concebía sino comunalmente, vitalizando todos los rincones de sus ciudades y nutriendo íntimamente la vida política.
En el espíritu de unas humanidades comprometidas con sus contextos políticos, concretamos esfuerzos bajo una puesta multidisciplinaria, donde pudiéramos pensar, discutir, resolver y difundir conocimientos respecto a la justicia energética en Puerto Rico. El resultado fue el Simposio Multidisciplinario Justicia & Democracia I, realizado durante el semestre de agosto-diciembre 2025, el cual tomó como eje temático la Justicia Energética Boricua.
Ilustramos el tema desde diferentes perspectivas para generar una conversación inclusiva y diversa a lo largo del semestre. Diseñamos cuatro eventos de alcance a toda la comunidad universitaria, donde presentamos una serie de invitados quienes actualmente realizan un notable trabajo de compromiso desde las Humanidades y otras áreas del saber. El comienzo del simposio abrió paso con un cine-foro. Los eventos siguientes, contaron con invitados externos, así como, la periodista independiente Bianca Graulau, el colectivo de arte de calle Taller Lumpen & Bemba PR y la compañía de teatro Vueltabajo[13]. La razón para seleccionar recursos de este calibre fue ofrecer a la comunidad universitaria la oportunidad de conocer, desde las propias voces y la cercanía, cómo éstos abordaron el tema de la justicia energética. Nos comprometimos a inspirar a la comunidad con historias reales y probadas en el frente de batalla.
Al mismo tiempo, tuvimos como objetivo ulterior contribuir a una universidad que no sólo tenga por finalidad entrenar estudiantes para el mundo laboral, sino que también pueda ofrecerles las experiencias necesarias para provocar transformaciones sustanciales, tanto en sus vidas como en sus contextos. Apostamos a una universidad donde podamos practicar la cercanía, la escucha, el pensamiento y la búsqueda de soluciones en colectivo. Una universidad que afirme los vínculos humanos y la imprescindible interconexión con nuestros contextos de vida. Una universidad que nos recuerde que la vida siempre es con otro. O como también lo señaló el viejo Platón: “Que nadie ha nacido para sí sólo”[14].
Veamos ahora algunas descripciones de lo transcurrido en los eventos del simposio. En nuestro primer evento, lanzamos un cine-foro sobre la película El Gallo Pelón (1961), dirigida por Amilcar Tirado y protagonizada por José Miguel Agrelot[15]. Para este evento, mostramos un filme con la historia de un campesino que compra una lavadora en una comunidad sin electricidad. La película abrió paso a una discusión colectiva e impugnó varios discursos de relevancia al momento presente. La sesión de discusión resaltó el cuestionamiento de narrativas que giraban en torno al acceso a la energía, los conceptos de desarrollo y progreso, las identificaciones subjetivas con los aparatos tecnológicos y la propuesta consumerista dentro de la época que se desarrolla la trama. Fue impresionante para la audiencia reconocer cómo el problema del acceso a la energía de hace 60 años atrás permanecía aún tan vivo e intacto en la sociedad actual.
Para nuestro segundo evento celebramos un conversatorio con la periodista independiente Bianca Graulau. Conversamos sobre su trayecto en el periodismo, las tribulaciones éticas que confrontó con las cadenas corporativas y las consideraciones que la llevaron a establecer su compromiso social desde el periodismo. Cabe resaltar que Bianca Graulau es una periodista destacada en la cobertura de la justicia energética en Puerto Rico. Ha entrevistado un sinnúmero de recursos y cuenta con una variedad de publicaciones sobre el tema. También ha trabajado temas relevantes a los desplazamientos, la gentrificación, los crímenes ecológicos, la soberanía alimentaria y la decolonización.[16]
Durante la conversación sobre sus experiencias trabajando la justicia energética, pudimos explorar una variedad de dimensiones que circundan el asunto en Puerto Rico. Una muy significativa fue el vínculo existente entre la condición política colonial de la isla y la manera cómo ha teñido el acceso al recurso. Mientras que en países comparables al nuestro se ha logrado alcanzar casi un 100% de energía renovable[17], todavía Puerto Rico lucha por salir del enredo de la energía fósil. Su investigación logra evidenciar cómo el impasse es resultado de los intereses económicos de las empresas petroleras, apoyado por los partidos políticos de turno.
Una parte que fue sumamente valiosa durante este evento fue la sección de preguntas y comentarios. Estudiantes de diversas áreas, así como, agricultura, economía, psicología, ingeniería y literatura se levantaron con un entusiasmo muy ávido para expresar sus preguntas y preocupaciones. El brío manifestado en sus expresiones fue muy esperanzador. Una expresión recurrente en la audiencia fue la pregunta por “lo que podemos hacer” para afrontar las injusticias que nos tocan en este presente. Para nosotros fue la señal de que la inspiración había acontecido. Sus expresiones no sólo fueron una muestra de inteligencia y lógica sino también de conciencia, solidaridad y empatía. Para todos quienes coordinamos el simposio fue un orgullo saber que ésta es nuestra comunidad universitaria. Puedo confirmar que éste fue el evento que más impactó a la comunidad universitaria y del cual los estudiantes aún hablan en los pasillos.
Puedes acceder al conversatorio completo a través del siguiente enlace: Periodismo & Justicia Energética Boricua: Un conversatorio con Bianca Graulau
En el tercer evento tuvimos la intervención del Taller Lumpen & Bemba PR[18] donde el colectivo nos convocó a explorar el potencial político del arte callejero y el grafiti para transformar nuestras comunidades, barrios y a nosotros mismos. Nos ofrecieron una brillante reflexión sobre su trayectoria y sus experiencias. Compartieron sus métodos, enfoques y principios para repensar y resignificar el espacio público como terreno de participación y expresión política.
Nos compartieron varias imágenes de murales en diferentes regiones de la isla, además de una muestra física de carteles que impugnan, no solo asuntos de justicia energética, sino también sobre la educación, la corrupción, el colonialismo, los abusos de poder y el genocidio en Palestina, entre otros. Sus reflexiones fueron sin duda una invitación a repensar el arte como una poderosa herramienta política. Y como bien lo expresó una estudiante: “Esa conferencia fue un abrazo al alma.” Una de las pequeñas grandes victorias de este evento fue la asistencia de algunos vecinos de la comunidad. Consideramos un gran logro la dinámica de diálogo e intercambio de ideas entre los invitados, los estudiantes y la comunidad. Definitivamente es una que queremos continuar replicando en eventos futuros. Sostenemos la idea de una universidad que no le pertenece sólo a la academia, sino también, y en principio, al pueblo.
El simposio despertó un entusiasmo que rindió dio frutos inesperados en poco tiempo, expandiendo el alcance de nuestras reflexiones fuera del campus. Por un lado, la emisora WPRA 990AM nos ofreció un espacio para acercar nuestros debates a su audiencia radioescucha. Por otro, la periodista Bianca Graulau coordinó posteriormente una entrevista[19] entre el profesor Marcel Castro y el profesor Ramón Méndez‑Galain, quien lideró la revolución energética uruguaya[20]. A través de estos escenarios emergentes, logramos trasladar la discusión a otra demografía y provocar ahí otro trabajo de concientización.
Algo que se hace cada vez más necesario para conseguir una metamorfosis política en nuestra isla es el impacto sobre la opinión pública. Las más de las veces los debates de relevancia a nuestras realidades quedan atrapados dentro del campus, en un lenguaje críptico y escuchado por una audiencia que posiblemente ya esté de acuerdo con el contenido. Mientras, quienes quizás necesitan cavilar con más urgencia estos temas, permanecen excluidos.
Cada evento del simposio tuvo su magia singular. La sinergia y el apoyo de la comunidad universitaria fue un factor definitivo para asegurarla. El simposio no sólo cumplió sus objetivos respecto al tema de la justicia energética, sino que también fortaleció los lazos entre universidad y pueblo.
Revisitadas desde una perspectiva de compromiso cívico y político, las propuestas humanistas de la antigüedad pueden hacernos todo el sentido hoy día. De hecho, para este presente que vivimos, podemos hacer algo distinto y muy especial: disponerlas a la justicia de quienes han sido históricamente oprimidos. Por suerte, hoy asistimos al surgimiento de áreas innovadoras en este campo, así como las humanidades ambientales, médicas, públicas, energéticas y digitales, entre otras. Todas las cuales tienen como objetivo construir el presente que queremos. Sin embargo, no hace falta ser humanista ni académico para vivir con consciencia y compromiso. Consideremos todos los indígenas y campesinos latinoamericanos que han luchado y vivido sin pisar un aula, más en cambio poseen una sabiduría que a muchos académicos les tomaría varias vidas en alcanzar. Quedan muchos retos, desde la teoría y la praxis, para alcanzar una merecida justicia para este pueblo que sobrevive. Concluyo con la siguiente pregunta, que también es una invitación: ¿Podremos nosotros los contemporáneos ser el Prometeo que le devuelva una nueva luz a su pueblo?
A quienes nunca han dejado de luchar por los más vulnerables: Gracias por el fuego.
[1] Martínez-Mercado, E. (2025). Los estragos del apagón. Centro de Periodismo Investigativo.
[2] Hesíodo. (1978). Teogonía. Universidad Autónoma de México.
[3] Esquilo. (1982). Tragedias. Editorial Gredos.
[4] Sidortsov, R. & McCauley., D. (2023). Energy Justice. In Theorizing Justice: A Primer for Social Scientists. Bristol University Press.
[5] Symons & Simon. (2022). Tensions within Energy Justice: When global energy governance amplifies inequality. Historical Social Research. 47, no. 4
[6] Sovacoola, B., Burkec M., Bake, L. et al. (2017). New frontiers and conceptual frameworks for energy justice. Energy Policy (105).
[7] Soluciones a la crisis energética: el caso de Puerto Rico vs Uruguay – Bianca Graulau
[8] Castro, M., Lugo, E., Irrizary, A., Orama, L., Andrade, F. et al. (2026). Plan de acción: Oasis de Luz. Proyecto Oasis de Luz.
[9] Elsner, J. (2013). Paideia: Ancient concept and modern reception. International Journal of the Classical Tradition, 20(4), 136–152.
[10] Parker, H. (1890). The seven liberal arts. The English Historical Review 5, no. 19.
[11] Kohl, B. G. (1992). The changing concept of the “studia humanitatis” in the early Renaissance. Renaissance Studies, 6(2), 185–209. http://www.jstor.org/stable/24412493
[12] Arbea, A. (2002). El concepto de humanitas en el Pro Archia de Cicerón. Onomázein (7).
[13] A pesar de que este recurso confirmó su participación, por cambios en el calendario académico, el evento tuvo que posponerse.
[14] Platón. Obras completas. Tomo 11. Medina y Navarro, Madrid.
[16] https://www.youtube.com/@biancagraulaupr
[17] The Country That Made Me Think the U.S. is Behind – Bianca Graulau
[18] https://www.bembapr.com/tallerlumpen
[19] La crisis energética de Puerto Rico se puede resolver – Bianca Graulau
[20] Entrevisté al profesor que transformó el sistema eléctrico de su país – Bianca Graulau









