Simposio sobre inteligencia artificial promueve el diálogo interdisciplinario en el RUM
Por Mariam Ludim Rosa Vélez (mariam.ludim@upr.edu)
Prensa RUM
viernes, 23 de octubre de 2026
Con el propósito de fomentar una discusión informada sobre el impacto de la inteligencia artificial en la academia, el capítulo de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), en colaboración con el Decanato de Asuntos Académicos, llevó a cabo el simposio Docencia Universitar(IA): Un acercamiento interdisciplinario al uso de la inteligencia artificial dentro del contexto universitario.
La actividad reunió a docentes de las facultades de Ingeniería y Artes y Ciencias, quienes compartieron perspectivas sobre las posibilidades y los desafíos que representa esta tecnología para los procesos de enseñanza, investigación y administración universitaria. El evento fue coordinado por la doctora Yuiza Martínez Rivera, catedrática del Departamento de Humanidades, y surgió como un espacio para promover una reflexión crítica en torno a la integración responsable de estas herramientas en la institución.
Según explicó el doctor Rafael A. Boglio Martínez, catedrático del Departamento de Ciencias Sociales y miembro de la APPU, la iniciativa nació de la necesidad de comprender mejor el alcance que ha adquirido la inteligencia artificial en múltiples ámbitos del quehacer universitario.
“Desde la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios tuvimos la inquietud sobre el impacto que está teniendo la inteligencia artificial sobre nuestras tareas académicas, pedagógicas, investigativas y administrativas. Está cada vez más ganando terreno en esas áreas y quisimos discutir las oportunidades que nos brinda esta nueva tecnología, al igual que los retos que enfrentamos como docentes en nuestras áreas de trabajo”, sostuvo.
Relató que el esfuerzo contó con la colaboración del Decanato de Asuntos Académicos y convocó a expertos del propio Recinto para ofrecer una mirada amplia sobre el tema.
“Nos dimos a la tarea de plantear una conferencia que abordara con expertos en el área, tanto desde la ingeniería como de las humanidades y las ciencias sociales, una exploración inicial sobre dónde estamos respecto a ese tema, qué sabemos, cómo nos podemos educar y también qué perspectivas críticas podemos aportar para ir pensando cómo integrar esta tecnología de manera responsable”, explicó.
El catedrático destacó la acogida que recibió el Simposio y el intercambio enriquecedor que se produjo entre los participantes.
“Fue un encuentro realmente de mucho aprendizaje. Los colegas de Ingeniería nos brindaron unas perspectivas sobre las oportunidades que nos presenta esta tecnología y también nos advirtieron algunos de los retos que enfrentan. Por su parte, los portavoces de Humanidades y Ciencias Sociales nos trajeron los asuntos éticos, las implicaciones para el aprendizaje y para el proyecto universitario de formar profesionales y ciudadanos críticos, al igual que las consecuencias ambientales y los costos que asumiríamos como institución de movernos permanentemente a una que dependa mucho de la inteligencia artificial”, afirmó.
Asimismo, señaló que la actividad representó el inicio de una conversación que debe continuar mientras la tecnología evoluciona.
“Esta primera conferencia abrió las puertas no solamente a lo que sabemos, sino también a lo que falta por discutir. Tenemos que aprender mucho más sobre esta tecnología que continúa mutando y cambiando muy rápidamente. También, ver qué capacitación requieren los profesores sobre su uso en los diferentes ámbitos investigativos, pedagógicos y administrativos aquí en el Recinto”, indicó.
Adelantó que entre las iniciativas contempladas se encuentran talleres y mecanismos para conocer cómo la comunidad universitaria está utilizando estas herramientas.
“Hay una agenda para dar talleres de capacitación, para hacer una encuesta a la universidad sobre qué uso se le está dando por profesores y administradores, pero también para adelantar la discusión crítica sobre si en efecto queremos esta tecnología, en qué áreas pudiéramos tenerla y en cuáles todavía hay que darle mayor pensamiento”, aseveró.
Agregó que uno de los principales retos identificados durante el Simposio gira en torno a la enseñanza y al aprendizaje, así como al papel que debe desempeñar la inteligencia artificial dentro de la misión formativa de la universidad.
“Tenemos que ver cómo esa tecnología encaja con el proyecto universitario y con la formación de personas que buscan conocimiento y lo construyen en ese proceso. Quizás algunas de las cosas en las que esa tecnología facilita tareas no necesariamente comprometen a las personas con la búsqueda y la dificultad que implica aprender, que también es una experiencia de crecimiento”, reflexionó.
Destacó la importancia de analizar el uso de estas herramientas desde una perspectiva pedagógica y ambiental.
“Los profesores también tenemos que pensar cómo impartimos conocimiento utilizando herramientas pedagógicas que fomenten el pensamiento crítico. A veces la inteligencia artificial hace más fáciles algunas tareas, pero no necesariamente avanza la misión pedagógica. Además, están los costos ambientales que tiene utilizarla. Esa agenda está pendiente para continuar comprendiendo las experiencias de quiénes la utilizan y qué áreas debemos repensar a la luz de esos resultados”, concluyó.






