Egresadas colegiales inspiran a estudiantes de nuevo ingreso
Por Idem Osorio De Jesús (idem.osorio@upr.edu)
Prensa RUM
viernes, 28 de agosto de 2026
Dos exitosas exalumnas colegiales sirvieron de inspiración a un grupo de recién admitidos a los programas de Artes del Colegio de Artes y Ciencias del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), como parte de la agenda programada en la más reciente Semana de Bienvenida para Estudiantes de Nuevo Ingreso 2026. El conversatorio tuvo como objetivo motivar a la clase entrante a través del testimonio de ambas invitadas sobre su trayectoria a nivel académico, personal y profesional.
“Esta es una semana de mucho esfuerzo y dedicación para recibirlos, y nos sentimos sumamente contentos de que hayan decidido estudiar aquí en el Recinto. Tenemos una población de 150 alumnos de diversas concentraciones de las Artes que están participando, aprendiendo y adquiriendo experiencias que son tan importantes en el momento de hacer esa transición de escuela superior a la universidad. Estoy agradecida porque esta es una oportunidad de estar con la juventud y darle el espacio para decirles que estamos aquí con mucho entusiasmo para apoyarlos en el Departamento de Consejería y Servicios Psicológicos”, aseguró la doctora Carolyn J. Mercado Rosado, consejera profesional y decana asociada de Estudiantes.
Precisamente, bajo su coordinación de esta actividad para los colegiales de Artes, ya se ha convertido en una tradición convocar a destacados embajadores de sangre verde a que compartan sus historias de éxito como incentivo para quienes inician el recorrido. En esta ocasión, le correspondió a la doctora Brenda M. Cintrón Rodríguez, quien desfiló en la más reciente graduación del RUM como una de las pioneras en obtener el doctorado en Psicología Escolar; así como a la artista y educadora Victoria N. Martínez Feliciano, egresada del programa de Artes Plásticas en 2023.
“La universidad es esfuerzo, dedicación y resistencia, una palabra que utilizo mucho porque hay tantas situaciones que, en ocasiones, desaniman a muchos de estos jóvenes y piensan en no seguir hacia adelante. Por eso nos dimos a la tarea de invitar a estos dos excelentes recursos que van a hablar de sus experiencias, de cómo fue su vida aquí en la Universidad, de cuáles fueron sus retos y cómo es el mundo del trabajo, que tampoco es sencillo, pero que sepan que con la preparación que adquieren, y obviamente con el potencial que tienen y sus herramientas sabemos que van a poner el nombre del Recinto en alto”, reiteró la doctora Mercado Rosado.
Por su parte, en una charla amena e informal las invitadas especiales compartieron detalles de su trayectoria, de los mayores desafíos que enfrentaron, así como los logros obtenidos, luego de haber superado innumerables obstáculos. Igualmente, ofrecieron consejos a los nuevos integrantes de la familia colegial.
“Me llena de orgullo ser considerada como un ejemplo y como alguien que pueda comunicarle a la nueva cepa qué esperar, qué tiene el Colegio para ofrecerles y lo que ellos deben aportar también. Esta Universidad tiene mucho significado para mí, ya que soy sangre verde desde bien pequeñita, mi papá es profesor retirado y toda mi familia es egresada de aquí, así que para mí llevar estos colores representa mucha emoción. Espero poder transmitirles algo positivo de mi historia de resiliencia”, afirmó la doctora Cintrón Rodríguez.
La psicóloga explicó a la atenta audiencia cómo fue su proceso de formación profesional, en el que retomó su carrera universitaria luego de dos décadas de haberla dejado inconclusa. Ya en etapa de adultez, en un periodo aproximado de 10 años logró culminar exitosamente su bachillerato, maestría y doctorado, a pesar de golpes muy dolorosos en su entorno familiar y retos a nivel del país y mundial, como lo fue la pandemia.
“La realidad es que si llegaste hasta aquí es porque tú puedes. Ya ese primer filtro, que es el proceso de admisión, se superó. Así que queda de tu parte perseverar, reconocer que esa primera F no te define, que si en algún momento tienes que darte de baja, no fracasaste. El fracaso tal vez es una forma de reinventarte y ver qué es lo que te falta y qué no estás haciendo para hacerlo mejor, diferente. El estudiante del Recinto Universitario de Mayagüez tiene todo lo necesario para poder culminar y cumplir con las metas que se proponga”, aseguró la educadora y consejera.
Mientras, Martínez Feliciano también se enfocó en comunicarles cómo vivió su ruta en el recinto mayagüezano de la Universidad de Puerto Rico (UPR), donde asegura haber encontrado múltiples oportunidades que la llevaron a alcanzar iniciativas autogestionadas y hasta pintar un importante mural en el exterior del Edificio Chardón, que fue su casa de estudios por seis años.
“Ahora mismo sigo implementando todo lo adquirido, ya que tengo la oportunidad de impactar a mis estudiantes con el mismo cariño y dedicación que me dieron mis profesores a mí. A la nueva generación voy a hablarles de mi trayecto, pero más que nada recordarles la importancia de los recursos que tenemos disponibles en el Colegio y todas esas personas que me impactaron porque sin esa ayuda, mi vida universitaria no hubiera sido la misma. En particular, agradezco al Departamento de Consejería, a mi departamento y a quienes aportaron para poder destacarme”, expresó la añasqueña, quien se desempeña como maestra bibliotecaria en la escuela elemental Segundo Ruiz Belvis de Mayagüez.
Del mismo modo, instó a los recién admitidos a no rendirse y a buscar siempre el consejo y acompañamiento de los expertos y dependencias disponibles.
“Hay personas que están pasando por lo mismo o ya hemos pasado por eso como yo y queremos impartir ese conocimiento y asegurarles que no están solos, que esos servicios están disponibles para ellos, de manera que sus experiencias sean plenas y tengan el acceso a todo ese apoyo que necesitan”, subrayó.
Mientras, la doctora Mercado Rosado resaltó la labor de los estudiantes orientadores, en especial los 31 que trabajaron bajo su tutela para que la jornada fuera exitosa. Con mucho tiempo de anticipación, el grupo planificó y luego ejecutó la serie de talleres, charlas informativas sobre los servicios institucionales disponibles, así como dinámicas para el desarrollo de destrezas académicas, personales y profesionales.
“Por un año aproximadamente, ellos se preparan, buscan de qué temas les podemos hablar, qué acciones debemos tomar y qué herramientas les vamos a proveer para que los nuevos alumnos se adapten bien a la vida universitaria. Desde el primer día, se levantan muy temprano para estar aquí con dedicación, entusiasmo, y con ese amor colegial, a la sangre verde, al antes, ahora y siempre… Colegio. Con su ejemplo ayudan a sus pares y, obviamente, yo me contagio de la juventud, de esa energía que es tan buena y tan necesaria para Puerto Rico”, puntualizó.
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