RUM impulsa la investigación en células madre e inteligencia artificial con subvención de $8 millones de la NSF
Por Mariam Ludim Rosa Vélez (mariam.ludim@upr.edu)
Prensa RUM
viernes, 28 de agosto de 2026
El Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), de la Universidad de Puerto Rico (UPR), recibió una subvención de $8 millones de la Fundación Nacional de las Ciencias (NSF) para establecer el proyecto Collaborative E-RISE: Center for AI Driven Bioprocess Control for Cell Manufacturing (CAPCell), una iniciativa multidisciplinaria que integrará inteligencia artificial, bioprocesos y tecnologías de manufactura celular, con el fin de adelantar investigaciones de vanguardia en el área de las células madre. El esfuerzo reúne a investigadores del RUM, del Recinto de Río Piedras, la Universidad Ana G. Méndez y el Puerto Rico Science, Technology & Research Trust.
La propuesta, que tendrá una duración inicial de cuatro años y podrá renovarse por tres años adicionales, es dirigida por el doctor Manuel Rodríguez Martínez, catedrático del Departamento de Ciencias e Ingeniería de Computación, junto a la doctora Maribella Domenech García, catedrática del Departamento de Ingeniería Química, como directora asociada. La iniciativa busca desarrollar nuevas herramientas fundamentadas en inteligencia artificial para mejorar la manufactura, el monitoreo y la calidad de células con aplicaciones terapéuticas.
«Este proyecto busca crear un Centro para el control de los bioprocesos de la manufactura de células madre y sus aplicaciones médicas, habilitado por la inteligencia artificial. La idea es utilizar las técnicas y herramientas de inteligencia artificial para mejorar el proceso de manufactura de estas células, maximizar su producción y garantizar que puedan utilizarse de una forma más accesible para distintos tratamientos de enfermedades. Queremos desarrollar tecnologías que nos permitan optimizar la calidad de las células, evitar pérdidas durante los procesos de manufactura y hacer posible que estos tratamientos estén disponibles para una mayor cantidad de personas», explicó Rodríguez Martínez.
Según el investigador, uno de los aspectos más valiosos de la subvención es su naturaleza colaborativa y multidisciplinaria, ya que reúne especialistas de ingeniería química, ingeniería eléctrica, ciencias de computación, ingeniería de software y administración, además de fortalecer vínculos con el sector industrial.
«Nos permite combinar conocimiento de múltiples disciplinas para atender un problema complejo. También crea oportunidades para desarrollar nuevas colaboraciones con empresas e industrias interesadas en la manufactura celular. Queremos que el conocimiento generado aquí pueda transferirse a otras instituciones y que sirva para crear nuevas oportunidades de desarrollo económico y científico tanto en Puerto Rico como fuera del país», sostuvo.
Uno de los componentes medulares de CAPCell será la formación de la próxima generación de investigadores y profesionales en áreas emergentes. La propuesta contempla más de $1 millón de dólares en becas para estudiantes graduados y subgraduados, apoyo para matrículas, experiencias de investigación, seminarios especializados, campamentos de verano para estudiantes de escuela superior y programas de capacitación para maestros.
Asimismo, incluirá un programa de subvenciones exploratorias dirigido a profesores que no forman parte del equipo principal de investigación.
«Cada año tendremos fondos semilla que permitirán a otros investigadores desarrollar ideas relacionadas con el centro y generar resultados preliminares para nuevas propuestas. De esta manera, ampliamos el alcance del proyecto, promovemos nuevas colaboraciones y fortalecemos la capacidad investigativa del Recinto y de otras instituciones participantes», añadió Rodríguez.
Por su parte, Domenech García destacó la relevancia científica de integrar la inteligencia artificial con la biomanufactura celular, un campo que experimenta un rápido crecimiento a nivel internacional.
«Este proyecto nos permite unir dos áreas emergentes y altamente innovadoras: la inteligencia artificial y la biomanufactura de células terapéuticas. Actualmente, existen terapias celulares que ya se están utilizando y comercializando en distintas partes del mundo, pero todavía hay una necesidad de optimizar sus procesos de producción. Entendemos que la inteligencia artificial puede integrarse a la biomanufactura para hacer estas terapias más accesibles económicamente, más eficientes y más viables para una población más amplia», afirmó la investigadora.
Agregó que la diversidad de disciplinas participantes constituye una de las mayores fortalezas de la iniciativa.
«Esta colaboración nos brinda una oportunidad única para integrar componentes computacionales, ingeniería de software, bioingeniería y procesos de manufactura en un mismo esfuerzo. Esa convergencia de conocimientos nos permitirá innovar sobre procesos existentes y establecer nuevas colaboraciones con industrias emergentes en Puerto Rico y Estados Unidos», puntualizó.
De igual forma, el doctor Miguel A. Muñoz, rector interino del RUM, resaltó el impacto estratégico que representa esta subvención para el desarrollo de la investigación institucional y para la formación de nuevos científicos e ingenieros.
«Esta es una oportunidad extraordinaria para nuestros investigadores, profesores y estudiantes graduados. Estamos trabajando en un área de investigación con un enorme potencial de crecimiento, donde la inteligencia artificial permitirá analizar datos con mayor rapidez, identificar patrones y detectar posibles fallas en los procesos de manufactura celular. El hecho de que participen varias universidades y organizaciones demuestra la capacidad que tiene Puerto Rico para unir su mejor talento y desarrollar iniciativas competitivas a nivel nacional», expresó Muñoz.
Añadió que la propuesta fortalece el liderazgo del RUM en áreas científicas emergentes y abre nuevas posibilidades para el desarrollo de investigación avanzada en el país.
«Estamos ante una combinación muy singular de inteligencia artificial y células madre. Esta tecnología permitirá acelerar descubrimientos, generar nuevas ideas y preparar una nueva generación de profesionales altamente capacitados. El impacto de esta iniciativa se extenderá mucho más allá de los laboratorios, porque contribuirá al desarrollo del conocimiento, a la creación de nuevas oportunidades de investigación y al bienestar de la sociedad», concluyó Muñoz.
Además de los beneficios académicos y científicos, CAPCell promoverá la adquisición de equipos especializados para laboratorios, plataformas de computación avanzada e infraestructura tecnológica que fortalecerán la capacidad investigativa del RUM y de las instituciones colaboradoras.






