Un corazón colegial abraza a pacientes y sobrevivientes de cáncer de seno en la Marcha Rosada
Por Idem Osorio De Jesús (idem.osorio@upr.edu)
Prensa RUM
viernes, 6 de noviembre de 2026
Un gigante corazón humano completó la jornada de la tradicional Marcha Rosada 2026 del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), en la que un nutrido grupo de estudiantes, docentes, empleados e invitados de la comunidad recorrió el campus colegial acompañado por la Centenaria Banda Colegial y sus Abanderadas, en apoyo a la Unidad Oeste de la Sociedad Americana contra el Cáncer (SACC) y su mensaje de prevención y detección temprana del cáncer de seno.
Con el lema Te quiero en mi futuro como inspiración, los participantes partieron desde el Edificio Josefina Torres Torres, de Enfermería y tras caminar el trayecto, retornaron al cuadrante Klumb, frente a la Biblioteca General para formar la figura del corazón, como parte de la campaña de la entidad para promover la educación, la esperanza y la solidaridad con pacientes, sobrevivientes y sus familias. Al revalidar su participación, el RUM reafirmó su respaldo a los esfuerzos de concienciación que impulsa la SACC en Puerto Rico para salvar vidas.
“La Marcha ha sido muy exitosa. He tenido una cooperación increíble de la comunidad externa y colegial, así que me siento bien contenta. Es sumamente importante crear conciencia entre las personas, en nuestra población de que hay que cuidarse, hacerse su mamografía, y estar al tanto de nuestros cambios en el cuerpo para la prevención de esta enfermedad. De esta manera impactamos y enviamos un mensaje”, aseveró Ellen Ríos de Acarón, coordinadora por segundo año consecutivo del evento.
La también directora del Programa de Educación Cooperativa del Colegio de Ingeniería (COOP) agregó que las actividades del mes de concienciación, cuyo comité tuvo a su cargo, incluyeron la tradicional velada de sobrevivientes, la inauguración del Camino Rosa con el despliegue de solidarios mensajes y la proyección de una película con temática afín a la causa.
Por su parte, Aida Martínez, gerente de Desarrollo de la SACC, agradeció el esfuerzo del RUM, que se unió a esta iniciativa en 2013.
“Ya llevamos muchos años con esta Marcha en el Colegio de Mayagüez y estamos bien agradecidos por la oportunidad que siempre nos brindan. Cada año se unen más personas, la Banda Colegial que da inicio y encabeza el recorrido es espectacular y siempre terminamos con algún emblema simbólico. Estamos aquí para llevar el mensaje a la comunidad de que la prevención y la detección temprana salva vidas. Ese es el mensaje que llevamos este año: Te quiero en mi futuro, porque quiero que te hagas tus exámenes, que te cuides, que hagas las pruebas de prevención para que podamos seguir sobreviviendo, que es lo que nosotros buscamos”, reiteró.
Iguales palabras tuvo el rector interino del RUM, doctor Miguel A. Muñoz, quien reflexionó sobre el rol y la responsabilidad que tiene la Universidad como centro de aprendizaje, investigación y también de servicio a la comunidad.
“Esto es una marcha de vida, de amor, de respaldo a esas luchadoras en contra de esta enfermedad, que mantienen ese entusiasmo. Estamos aquí para apoyarlas, para servirles siempre y que toda esa población que se ve afectada sepa que estamos para transmitirles alegría, ganas de vivir y esa felicidad necesaria para seguir adelante. Tenemos que cuidarnos, estar atentos a las señales y aunque sean momentos que quizás nos dan un poquito de miedo, uno debe atenderse rápido al momento que sienta algún síntoma de esta enfermedad”, destacó el doctor Muñoz.
Por su lado, las madrinas colegiales de esta edición Ileana Rodríguez Casiano, secretaria ejecutiva I en el Decanato de Asuntos Académicos, y Elisa Cruz Rodríguez, especialista en recursos humanos en el Departamento de Recursos Humanos, reflexionaron sobre su proceso y la importancia de una detección temprana para la prevención.
“Me siento muy contenta, muy agradecida de Dios primero que todo, porque mi diagnóstico fue bien temprano y se pudo tomar a tiempo, y, afortunadamente, ya estoy bien. Ese es el mensaje que queremos que le llegue a la gente, que el cáncer de seno tiene cura, que se puede prevenir, que podemos atacarlo temprano y seguir viviendo con una excelente calidad de vida”, reiteró Ileana, al tiempo que agradeció el apoyo de toda la comunidad y sus compañeros de trabajo, e instó a realizarse la mamografía anual.
Coincidió Elisa, quien también resaltó la importancia del autocuidado y compartió una excelente noticia como parte de su participación en la Marcha.
“Realmente, me tomó por sorpresa que me designaran madrina y estoy muy agradecida. Es bien importante para mí porque, precisamente, hace una semana, mi oncólogo me dio de alta del tratamiento, así que todo ha sido una celebración. Hay muchas personas que están padeciendo de cáncer o muchas que van a ser diagnosticadas y es importante que sepan que hay esperanza y que podemos vernos en el futuro si tomamos conciencia de nuestra salud y hacemos nuestros análisis cuando debemos”, expresó emocionada.
Asimismo, Ríos de Acarón agradeció a las entidades que se unieron a la Marcha Rosada 2026 como el Municipio de Mayagüez, la sororidad Alpha Delta Kappa, Mayagüez Institute of Technology, la Asociación Mayagüezana de Personas con Impedimentos y diversidades (AMPI), Caribbean Cancer Care Services y la Asociación de Claustrales Jubilados del RUM, entre otras.
Desde que el Colegio de Mayagüez inició su jornada solidaria con las pacientes y sobrevivientes de cáncer de seno en el 2013, cada año el RUM ha desplegado una figura diferente con los participantes. En 2013, fue un brassier rosado; en 2014, la huella de Tarzán; en 2015, un zapato de tacón; en 2016, un rostro femenino; en 2017, no se pudo realizar debido al proceso de recuperación tras el huracán María; en 2018, un guante de boxeo; en 2019, un lazo rosado trazando los senos; del 2020 al 2021, no se llevó a cabo por la pandemia; en el 2022 se retomó con un desfile en la avenida Las Palmeras; en el 2023, se formó la figura de una mariposa, símbolo de la transformación que enfrentan las pacientes de cáncer de seno; en el 2024, el emblema de Súper Chica; y en el 2025, un número 25, conmemorando la trayectoria de las marchas rosadas.






