Programa COOP de Ingeniería celebra 50 años de logros
Por Javier Valentín Feliciano (javier.valentin@upr.edu)
Prensa RUM
viernes, 25 de septiembre de 2026
Hace cinco décadas el programa COOP, del Colegio de Ingeniería del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), se estableció con la misión educativa de integrar la teoría aprendida en clases con la práctica. Ese objetivo no solo se cumplió, sino que se convirtió en un modelo pionero en la Universidad de Puerto Rico (UPR), que sirvió para otros recintos. La conmemoración, que se realizó en el anfiteatro Ramón Figueroa Chapel, reunió a administradores, catedráticos, estudiantes, egresados y representantes de la industria en un emotivo encuentro para celebrar sus 50 años de logros.
“Esta es la apertura de las actividades que tenemos planificadas para celebrar los 50 años del programa de COOP de Ingeniería. Es un evento bien importante para nuestra escuela que resaltamos todos sus logros y los datos sobresalientes. Muchos de estos participantes que laboran en esas compañías luego regresan a las ferias de empleo como reclutadores, pero no solamente reclutan, también hacen donativos, auspician los proyectos, apoyan a las organizaciones estudiantiles y otorgan becas. Tenemos casi medio millón de dólares en términos de fondos, que hemos generado a través de esas colaboraciones”, indicó Ellen Ríos de Acarón, directora del programa hace 23 años.
En la actualidad, el programa tiene más de 500 estudiantes realizando sus prácticas en el mundo laboral, ya sean en coop o en internados en diferentes países, incluyendo India, España, Portugal y Estados Unidos. Sin embargo, la mayoría del estudiantado escoge realizar la experiencia educativa en Puerto Rico.
“Tengo muchísimos hijos colegiales, inclusive hoy presento hasta un nieto colegial con muchas vivencias. Cuando comenzamos el programa solamente había tres estudiantes, el año pasado ya tuvimos más de 500 haciendo su práctica en la industria, en el COOP o en el internado. Es bien importante todas esas historias, cómo hemos impactado vida, cómo ellos han adquirido experiencia en el mundo profesional. Recuerdo con cariño a Alba Colón, te puedo mencionar a José Rodríguez que está en la farmacéutica Abbott, tengo otros que trabajan en Lockheed Martin, Ángel Crespo que es un vicepresidente de L3 Harris, que están poniendo el nombre de Puerto Rico y del Recinto en alto”, agregó.
Por su parte, la doctora Sonia Bartolomei Suárez, catedrática jubilada del Departamento de Ingeniería Industrial, resaltó el legado de esta dependencia universitaria y reconoció el impacto que ha tenido y que comenzó, bajo el liderato del entonces rector Rafael Pietri Oms.
“Conozco el desempeño de esta iniciativa, ya que es un programa que fue creado por un compañero de trabajo nuestro del Departamento de Ingeniería Industrial, el doctor Mario Padrón y en aquel momento cuando se crea, él estaba bajo la tutela del decano Flavio Acarón. Desde hace 50 años, la cantidad de estudiantes que ha beneficiado, ha resultado extraordinaria. Hoy día, la mayor parte de las empresas que emplean nuestros colegiales, los reclutan después de haber tenido la oportunidad de ver su desempeño a través de participar en un coop. Mis estudiantes siempre venían a mi salón relatando sus historias de éxito, el haber tenido esa experiencia bien temprano les ayudó a encarrilar mejor su camino y a decidir cuáles eran esas áreas que más les interesaban”, destacó.
Por otro lado, el doctor Omell Pagán Parés, decano asociado interino de Asuntos Académicos del Colegio de Ingeniería, tuvo palabras de elogio hacia esta iniciativa colegial y el desempeño realizado por su directora Ríos de Acarón.
“Ha sido un programa muy exitoso. Los estudiantes tienen la posibilidad de realizar una práctica profesional, la cual les abre muchas puertas, sobre todo, porque muchas compañías buscan que no solo tengan la preparación académica que nosotros les damos, también buscan la experiencia. La mente maestra ha sido Ellen, ella es quien coordina todo, las entrevistas, cultiva todas las relaciones con la industria y sus actividades. Es quien le da un carácter especial y quien lleva muchos años bajo la dirección de este programa”, indicó.
Asimismo, dos estudiantes embajadoras en la industria relataron cómo fue su vivencia de integrarse a un trabajo, una vez terminado el coop, que les permite continuar creciendo como colegiales.
“Comencé desde primer año a gestionar un coop con Pratt & Whitney; en el segundo, ya relataba mis experiencias con mis compañeros de estudios. Fue muy diferente, ya que le dio un impulso adicional a mi carrera universitaria, más que nada para confirmar que realmente sí quiero estudiar Ingeniería y destacarme en la aeronáutica. He disfrutado mucho trabajar con esa empresa, más que nada por los contactos que hice. Al principio, estuve cinco meses, después pasó a convertirse en cinco más, para un total de casi diez meses. Luego, continué trabajando para ellos durante todos los veranos; el pasado fui a Connecticut a trabajar para ellos”, sostuvo Lyubov A. Sánchez Soto, quien estudia Ingeniería Mecánica.
Mientras, Tanishka N. Cruz Sierra, quien estudia Ingeniería Industrial en su quinto año y ha laborado para Pratt & Whitney en Aguadilla, aseguró que una vez se gradúe, ya cuenta con una amplia experiencia que le permite solicitar para una diversidad de empleos.
“Ha sido una experiencia muy gratificante. Estuve como Project Engineer de Aftermarket Assessment Engineering. Básicamente, me asignaron roles de bastante liderazgo. No me sentí como estudiante nunca, sino como una empleada de la compañía. A quien quiera solicitar, le recomiendo que desde su primer y segundo año, participen de las ferias de empleo para que hagan sus interacciones con los reclutadores; que nunca duden de sus capacidades y no se limiten”, afirmó.
Por otro lado, el ingeniero Johnny Quiles, egresado y uno de los gerenciales de la empresa Pratt & Whitney, habló de su propia vivencia al culminar su internado del Programa y cómo ha sido su interacción laboral con los colegiales.
“En la empresa llevo alrededor de 17 años. Mi experiencia con estos estudiantes ha sido formidable, ya que también fui uno de sus participantes cuando estudié en el RUM. Contamos con entre 50 a 75 alumnos por año en las diferentes tres rotaciones que tenemos. Además, tenemos un curso constante durante todo el semestre de entrenamientos, tanto de crecimiento profesional, como en las disciplinas de aeroespacial. En la mayoría de los casos, intentamos buscar la manera de cómo retenerlos. Sin embargo, cada uno identifica su pasión dentro de la disciplina, teniendo en cuenta aquellos que deseen quedarse trabajando con la compañía en Puerto Rico”, expresó el egresado de Ingeniería Mecánica.
La actividad contó con una intervención musical, a cargo del cantante Christian Ríos, estudiante de Ingeniería de Software, quien deleitó a la audiencia. Luego de concluido el acto protocolar, se develó una placa conmemorativa en la escultura de COOP, que se encuentra frente al edificio Stefani, como símbolo de este legado colegial que cumplió sus cinco décadas.
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