Escritor puertorriqueño Cezanne Cardona Morales contagia al estudiantado colegial su entusiasmo por las letras
Por Javier Valentín Feliciano (javier.valentin@upr.edu)
Prensa RUM
viernes, 15 de mayo de 2026
El escritor puertorriqueño Cezanne Cardona Morales participó en un conversatorio sobre su novela más reciente Esto también es una casa, organizado por el Departamento de Estudios Hispánicos del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), con una gran acogida del estudiantado que formuló preguntas e intercambió impresiones sobre el proceso creativo de una obra literaria.
“Para mí representa una gran emoción, porque nunca me había presentado en este Recinto tan importante. Esta es mi primera visita a la institución que ha preparado a miles de profesionales en distintos campos. Me emociona mucho conversar con los estudiantes porque, siempre pensé que la mayoría de mi público era de mayor edad, que estaba más conectado con el periódico, pero con los años confirmo que he podido llegar a la juventud y para mí eso es muy halagador. Les exhorto a continuar con su labor de lectura, hace falta que más gente lea para conocernos mejor”, manifestó el autor.
Prensa RUM entrevistó al galardonado escritor, quien habló de su reciente obra literaria, que tiene como protagonista a “Javi”, un niño que reside con su mamá en los altos de una ferretería y enfrenta el paso de los huracanes Irma y María por Puerto Rico.
“Con mi novela Esto también es una casa, intento hacer las paces con el país, con cierta parte de mi niñez, aunque el personaje no tiene mi edad, y con el paisaje puertorriqueño. Me interesa, particularmente, rescatarlo y darle movimiento dentro de nuestra realidad. Me tomó alrededor de ocho meses, pero de escritura intensa. Antes de ese periodo, mientras escribía Levittown mon amour, ya venía trabajando con el texto, pero me percaté que no encajaba dentro del libro de cuentos, así que la abandoné y dejé que creciera en otro género literario”, agregó Cezanne.
Para el novelista, el lugar imaginario de su novela y de sus cuentos es el municipio de Toa Baja, donde sus personajes forman parte de ese paisaje borinqueño.
“Uno escribe más en la cabeza que cuando uno está realmente frente a la computadora o en una libreta. De manera que, se acumulan experiencias, comentarios, o si estoy corriendo, de pronto apunto en el teléfono o en papelitos. Realmente, me crié y soy de Dorado, pero mis tías me cuidaron en Levittown, así que el paisaje y todo lo que circunda siempre fue parte de mi niñez y quise integrarlo e imaginarlo mejor como si viviera en ese lugar. Por lo tanto, a mí se me hace difícil escribir sobre mi pueblo natal, entonces Toa Baja se convierte en un espacio en el que la ficción es necesaria para poder escribir, y de cierta forma, tomar distancia”, indicó Cardona Morales, quien se encuentra trabajando en otra novela.
Entre sus publicaciones se destacan una primera novela La velocidad de lo perdido, los cuentos Levittown mon amour, y la recopilación de sus ensayos, crónicas y columnas periodísticas Leer antes de usar, publicadas en el periódico El Nuevo Día y que pronto tendrá una nueva edición con textos adicionales y un prólogo.
“Un buen amigo escritor, Manolo Núñez Negrón, a quien también admiro mucho, me concede su espacio y yo muy nervioso porque creía que no iba a llenar el espacio que ocupó, ya que es un gran columnista y en ese momento comenzaba otro tipo de trabajo. Para mí fue muy significativo porque tuve que abandonar todo academicismo, toda teorización y acercarme a un público, como me informó el editor, que lo pueda leer una persona de 8 a 80 años. Fue un cambio abismal en mi escritura y muy necesario para mí. Empecé en el año 2013 y hasta hoy continúo escribiendo en el diario”, indicó.
Por otro lado, también se desempeña como docente del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), experiencia que atesora, ya que es egresado del Departamento de Historia, adscrito a la Facultad de Humanidades, de esa institución, donde completó una maestría en Literatura Comparada.
“Para mí ha sido un sueño cumplido, pero a medias, porque como muchos profesores por contrato, no cobro los veranos. Las condiciones del Recinto cada vez son más apremiantes y preocupantes, pese a todos esos retos, doy todo por mis estudiantes. Para mí, enseñar es la mejor forma de aprender. Ser egresado de la UPR y formar parte del personal docente, representa una forma de reciprocarle al país todo lo que me obsequió y así lo percibo. La Universidad a mí me cambió por completo, me hizo otra persona, porque al principio estaba por otros lados, quería ser pintor o músico. Enseñar en el primer centro docente de Puerto Rico es más que un honor. Además, soy producto de la Escuela Central de Artes Visuales y también estudié en el programa de cuerdas para niños en el Conservatorio de Música”, sostuvo.
Asimismo, dos profesoras del Departamento de Estudios Hispánicos, quienes enseñan curso básicos y avanzados de Español, participaron del conversatorio con el escritor.
“La novela tiene tantas capas, que realmente necesitaríamos un poco más de tiempo, para que podamos abordar todas las cosas maravillosas que trae y presenta. Me cautiva la manera que el autor mostró la herida, el dolor, pero de una forma tierna, en un tiempo en el que estamos tan abrumados. Poder trabajar esas heridas, incluso desde el humor, a través de la voz de un niño, resulta maravilloso por todo lo que nos regala. Esta obra literaria conversa con el clásico de El principito, escrito por Antoine de Saint Exupéry. Hay un niño que crea unos dibujos que no los entienden, igual que le pasaba el protagonista de esa obra clásica francesa”, afirmó la doctora Dalia Stella González.
Por su parte, la doctora Lizbeth Rivera Morales, resaltó la aportación al canon literario puertorriqueño y hasta lo comparó con una novela publicada por su colega que lleva por título En el umbral de tu voz.
“En clase hemos discutido sus crónicas, ensayos, artículos periodísticos y sus cuentos, así como su novela más reciente. Nuestros estudiantes han estado leyendo al escritor con mucho entusiasmo. Como parte del proceso educativo, han conectado con la memoria fragmentada, con los silencios, las violencias que vivimos los puertorriqueños, producto de la colonización, de la violencia doméstica, una economía fallida y de una nacionalidad construida a nivel cultural. Me llama mucho la atención esta novela porque no le tiene miedo a hablar sobre los retos del país. En ese sentido, creo que Cardona se posiciona como una de las figuras literarias contemporáneas más importantes. Es una obra literaria concisa, bien precisa, que recoge los problemas que Puerto Rico ha tenido por los últimos 120 años”, afirmó.
Previo al encuentro, se le asignaron lecturas complementarias de este autor al estudiantado para que se familiarizaran con su obra y realizaron diversos ejercicios de análisis. De esta manera, el conversatorio permitió una cercana interacción con el laureado escritor puertorriqueño.
“El propósito de este evento es que los estudiantes y profesores, al igual que la comunidad en general, tengan la oportunidad de conversar con el escritor, acerca de ese proceso de escritura, específicamente de las obras literarias. Es una novela cercana y cálida, que contiene un momento bien intenso, pero también tiene partes que hacen reír. Como lingüista, he incluido textos del escritor para trabajar aspectos como fonología y morfología, porque siempre en la clase trato de vincular diferentes tipos de creaciones que presentan situaciones de la vida real y cómo integrarlas a aquello que vemos en nuestra realidad, así como los dominios lingüísticos en esos contextos”, concluyó la doctora Alexandra Morales, directora de la mencionada unidad académica, a cargo de la organización del conversatorio.
Para más información sobre este célebre escritor puertorriqueño, puede consultar la recopilación que realizó la profesora Maribel Caraballo Plaza, bibliotecaria de UPR Ponce, acceda al enlace https://issuu.com/coleccionpuertorriquena/docs/bibliograf_a_cezanne_cardona_con_art_culos






