Primeros estudiantes internacionales de la Maestría en Estudios Culturales y Humanísticos culminan su grado en el RUM
Por Mariam Ludim Rosa Vélez (mariam.ludim@upr.edu)
Prensa RUM
viernes, 17 de julio de 2026
Lo que comenzó como la búsqueda de una experiencia académica que complementara su formación artística se convirtió en un logro histórico para el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Los artistas plásticos colombianos Adriana Mangones Cervantes y Ever R. Pérez Amara se convirtieron en los primeros estudiantes internacionales en graduarse de la Maestría en Estudios Culturales y Humanísticos, programa que celebró recientemente la graduación de su segunda cohorte. Durante su paso por el Colegio también fortalecieron su relación personal y hoy se encuentran comprometidos, una historia que acompaña este importante logro académico.
Para ambos, alcanzar este grado representa la integración de sus experiencias previas en las artes con nuevas herramientas de investigación que les permitirán ampliar el alcance de sus proyectos profesionales y académicos.
“Es un logro que fusiona conocimientos de nuestra formación como artistas plásticos y que enriquece tanto los procesos creativos como los investigativos. Para nosotros representa un paso significativo hacia futuros proyectos relacionados con las artes y las humanidades”, expresó Adriana.
Por su parte, Ever destacó que la experiencia graduada fortaleció su trabajo en proyectos culturales y comunitarios.
“Pude formalizarme como investigador en gestión cultural de proyectos culturales independientes y ampliar todo lo relacionado con la creación, la investigación y el desarrollo de proyectos. Fue un proceso que enriqueció mucho mi formación académica y profesional”, sostuvo.
La pareja cursó sus estudios subgraduados en el recinto de Bellas Artes de la Universidad del Atlántico, en Barranquilla, Colombia. Motivados por el deseo de continuar su preparación académica, conocieron sobre la maestría a través de familiares y amistades vinculados a Puerto Rico y decidieron emprender el reto de estudiar en el RUM.
“Nos interesó porque era un programa interdisciplinario que nos permitía integrar conocimientos previos con nuevas perspectivas de investigación. Empezamos a investigar cómo solicitar admisión y así llegamos al recinto”, recordó Adriana.
Según explicaron, una de las fortalezas del programa fue precisamente la amplitud de enfoques y la posibilidad de conectar diversas disciplinas.
“El programa tiene un amplio énfasis en la investigación y también incentiva proyectos prácticos a futuro. Fue una experiencia bastante enriquecedora y completa, que permite complementar conocimientos previos y proyectarlos hacia nuevas iniciativas”, indicó Adriana.
Mientras, Ever resaltó el valor de la interdisciplinariedad que caracteriza al currículo.
“La maestría nos permitió explorar autores, temas y enfoques a los que antes no habíamos tenido acceso. Pudimos fortalecer muchas áreas relacionadas con la investigación y ampliar nuestra mirada académica”, señaló.
Las investigaciones desarrolladas por ambos graduandos reflejan esa convergencia entre las artes, las humanidades y el análisis social.
La tesis de Adriana, El álbum fotográfico familiar: un análisis de la representación de la estructura y dinámica familiares, examinó la manera en que las fotografías familiares reflejan, reproducen y transforman concepciones relacionadas con el género, las clases sociales y las dinámicas dentro del entorno familiar.
“Utilicé enfoques de estudios culturales y perspectivas feministas para analizar cómo estas imágenes permiten observar la construcción y transformación de determinadas estructuras familiares”, explicó.
Por su parte, Ever realizó la investigación Espacios de gestión cultural independientes: análisis descriptivo sobre los procesos de descentralización cultural por parte de Taller Libertá y los artistas plásticos de Soledad, en la que comparó experiencias de gestión cultural desarrolladas en el oeste de Puerto Rico y en la región caribeña de Colombia.
“Analicé cómo estos espacios contribuyen al crecimiento de comunidades desfavorecidas, fomentan procesos de formación artística y facilitan el acceso de más personas a actividades culturales que muchas veces no están disponibles en sus entornos”, indicó.
Ambos trabajos fueron dirigidos por el doctor Christopher Powers Guimond.
Más allá de la formación académica, los graduandos destacaron el sentido de comunidad que encontraron en el Colegio, uno de los elementos que más los marcó durante su estancia en Puerto Rico.
“Lo primero que te atrapa es la creación de comunidad dentro del espacio universitario. Eso que llaman sangre verde tiene mucho que ver con el trabajo colaborativo y con los vínculos que se forman. Nosotros nos llevamos esa experiencia para seguir creando comunidad dondequiera que estemos”, afirmó Adriana.
Para Ever, el fuerte sentido de pertenencia que caracteriza al RUM fue una experiencia distinta a la que habían vivido anteriormente.
“Fue fascinante observar cómo existe un espíritu universitario tan particular. Cada persona siente orgullo de haber pertenecido al recinto y eso fue algo que realmente pudimos vivir durante estos años”, agregó.
Asimismo, ambos reconocieron el significado de formar parte de este hito para un programa académico que apenas celebra la graduación de su segunda cohorte.
“Representa un conjunto de experiencias migratorias, de integración profesional y personal. También es una oportunidad para dar visibilidad a la maestría e invitar a otros estudiantes internacionales a considerar este programa”, expresó Adriana.
Tras completar sus estudios, la pareja regresará a su natal Barranquilla para continuar desarrollando proyectos vinculados a la docencia, la investigación y las artes. Adriana aspira a publicar parte de su trabajo académico y ejercer una docencia que integre la creación artística y la investigación. Mientras, Ever proyecta continuar fortaleciendo su trayectoria como educador en artes y gestor cultural.
“Nos llevamos una formación sólida, relaciones muy significativas y muchos vínculos que construimos durante estos cuatro años. Puerto Rico y el Colegio siempre formarán parte de nuestra historia”, aseguró Adriana.
Junto a Ever y Adriana, el Programa de Maestría en Estudios Culturales y Humanísticos también celebró la graduación de Debrás Malek Aquino López, tercer integrante de la segunda cohorte del programa, quien culminó exitosamente la tesis titulada La Ruta Panorámica Luis Muñoz Marín: Un examen temático y discursivo del paisaje en el gran corredor escénico de Puerto Rico, 1963 a 1976. La investigación fue codirigida por las doctoras Mariam Colón y Iliaris Avilés.
Un compromiso que nació durante su experiencia colegial
Aunque se conocían desde sus años de estudio en la Universidad del Atlántico, en Barranquilla, fue en Puerto Rico donde comenzó su historia como pareja. Lo que inició como una experiencia compartida de adaptación a un nuevo país, de retos académicos y de crecimiento profesional evolucionó con el tiempo en una relación que trascendió el salón de clases.
Durante su permanencia en el RUM, ambos fortalecieron su vínculo personal mientras avanzaban en sus investigaciones y construían una nueva vida lejos de su país natal. Esa experiencia compartida culminó recientemente con su compromiso matrimonial.
El acontecimiento tuvo lugar durante una visita al restaurante El Merendero, frente al emblemático Túnel de Guajataca, en Quebradillas, uno de los lugares que más recuerdan de su paso por Puerto Rico.
“Habíamos hablado de eso desde antes, pero Puerto Rico tiene escenarios naturales muy especiales que invitan a vivir momentos importantes. No solo vinimos para crecer académicamente y profesionalmente; también crecimos como pareja y como personas”, relató Ever.
Para Adriana, el compromiso fue la continuación natural de una historia construida a lo largo de sus años de estudio en la isla.
“Fue un encuentro desde las artes, desde toda la experiencia que vivimos al llegar e integrarnos. Siempre hubo apoyo mutuo y, cuando logramos nuestras metas académicas, decidimos dar también ese paso en lo personal”, expresó.
La pareja regresará a Barranquilla para continuar desarrollando proyectos profesionales, académicos y artísticos. Asimismo, esperan celebrar su matrimonio durante el verano de 2027.






