Maestría en Ciencias e Ingeniería de Materiales del RUM celebra 10 años de impacto académico
Por Mariam Ludim Rosa Vélez (mariam.ludim@upr.edu)
Prensa RUM
viernes, 17 de julio de 2026
El Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) conmemora el décimo aniversario de su Maestría en Ciencias e Ingeniería de Materiales, una innovadora oferta académica que, desde su inicio en 2016, ha fortalecido el desarrollo científico, tecnológico e industrial de Puerto Rico. A una década de su establecimiento, el programa ha graduado a 32 estudiantes de maestría, de los cuales 12 son mujeres, mientras que el 62 por ciento de sus egresados son puertorriqueños.
Actualmente, 16 estudiantes se encuentran activos en el programa, tres de ellos féminas. Asimismo, durante esta graduación reciben sus grados los estudiantes Yivaldo Juan Morales, Zorín Arnedo Quintana y María P. García Tovar, quienes forman parte de los logros que celebra esta propuesta graduada adscrita al Colegio de Ingeniería.
El doctor O. Marcelo Suárez, catedrático y coordinador del programa graduado de Ciencias e Ingeniería de Materiales del RUM, compartió la evolución y la proyección de esta oferta académica, que se distingue por su enfoque interdisciplinario.
“La ciencia e ingeniería de materiales es un campo en plena expansión, con un enfoque interdisciplinario en el que convergen todas las ingenierías y múltiples áreas de las ciencias. Esa diversidad es la que ha permitido que nuestros estudiantes se inserten con éxito tanto en la industria como en programas doctorales de prestigio”, afirmó Suárez en entrevista con Foro Colegial.
Según relató el catedrático, el proceso de desarrollo de la maestría comenzó años antes de su implantación formal, cuando un grupo de profesores identificó el crecimiento acelerado del campo de los materiales y la necesidad de incorporar esa área al quehacer académico del Recinto. La aprobación oficial se recibió en diciembre de 2015 y, en enero de 2016, se autorizó iniciar los trabajos conducentes a su oferta, que se iniciaron ese verano.
“El programa es único en Puerto Rico en su área y uno de los pocos en instituciones públicas hispanas en Estados Unidos. Eso nos posiciona de manera estratégica para atender una demanda creciente en diversos sectores”, explicó.
El también investigador destacó que la primera graduada del programa fue la ingeniera Neshma López Meléndez, quien completó su grado bajo la modalidad de maestría en ingeniería y actualmente se desempeña en la industria electrónica en Puerto Rico, lo que evidencia el impacto directo de esta preparación en el desarrollo profesional de sus egresados.
El coordinador añadió que la maestría admite estudiantes de distintas disciplinas, lo que enriquece la experiencia académica.
“Hemos tenido estudiantes de todas las ingenierías, pero también de biología, química y física. Esa diversidad fortalece la formación y amplía las oportunidades profesionales”, señaló.
Precisamente, los egresados del programa se desempeñan en una amplia gama de industrias, entre estas, la farmacéutica, biomédica y aeroespacial, así como en el ámbito académico. Muchos continúan sus estudios doctorales en universidades de primer nivel de Estados Unidos, mientras que otros aportan sus conocimientos a la industria local.
Una de esas egresadas es la doctora Normarieli M. Passalacqua Alvarado, quien formó parte de la primera cohorte de la maestría y recientemente completó su doctorado en Ciencias e Ingeniería de Materiales en la Universidad de Florida.
“La maestría me brindó las herramientas necesarias para fortalecer mis conocimientos y desarrollar las competencias requeridas para realizar investigación en ciencia e ingeniería de materiales. Gracias a esta preparación, pude continuar y completar con éxito mi grado doctoral en la Universidad de Florida. Hoy me siento plenamente preparada para comenzar mi carrera profesional en la industria o en un entorno de investigación aplicada”, manifestó Passalacqua Alvarado.
La egresada también recordó que, además de adquirir una sólida formación académica, tuvo la oportunidad de participar en proyectos de investigación y actividades de divulgación científica asociadas al Centro de Nanotecnología CREST del RUM, experiencias que fortalecieron sus destrezas de comunicación científica, enseñanza y vinculación comunitaria.
“El campo laboral está abierto y en constante búsqueda de talento. Nuestros graduados cuentan con una base sólida que les permite adaptarse a distintos escenarios y alcanzar el éxito en sus respectivas áreas”, sostuvo Suárez.
Asimismo, resaltó el impacto del programa en la economía de Puerto Rico al suplir profesionales altamente especializados.
“Seguimos formando recurso humano esencial para el desarrollo económico de la isla, tanto en industrias establecidas como en nuevas iniciativas”, añadió.
Destacó que el éxito de esta iniciativa también ha estado respaldado por la obtención de fondos externos que han fortalecido la infraestructura de investigación del RUM. Entre estos, mencionó importantes subvenciones federales que facilitaron la creación de laboratorios, centros de investigación y oportunidades para estudiantes.
“Estos proyectos nos permitieron establecer una plataforma sólida de investigación y desarrollo. A partir de ahí se generaron las condiciones para la creación de la maestría y su crecimiento sostenido. La meta futura es continuar expandiendo el programa, incluso hacia un grado doctoral”, indicó.
Por su parte, la doctora Aidsa Santiago Román, decana interina de Asuntos Académicos del RUM y exdirectora del Departamento de Ciencias de Ingeniería y Materiales que alberga la maestría, destacó la pertinencia y visión que impulsaron la creación de esta oferta académica.
“La creación de la maestría consolidó una visión estratégica que integró investigación, infraestructura y desarrollo académico en un área de gran relevancia para la ingeniería, Puerto Rico y el mundo. Como directora del Departamento durante gran parte de la primera década del programa, tuve el privilegio de apoyar un esfuerzo colectivo liderado por una facultad visionaria y dedicada a ampliar las oportunidades de formación graduada y fortalecer la capacidad investigativa del Recinto”, expresó.
Al reflexionar sobre el décimo aniversario, Suárez destacó el significado personal y colectivo de este logro.
“Para mí, representa un legado hacia la Universidad de Puerto Rico y hacia el país. La educación pública es un pilar fundamental y nuestra responsabilidad es defenderla y aportar al desarrollo de nuevas generaciones de profesionales”, concluyó.






