Huerto escolar impulsa aprendizaje y conexión con la tierra en el preescolar del RUM
Por Mariam Ludim Rosa Vélez (mariam.ludim@upr.edu)
Prensa RUM
viernes, 30 de enero de 2026
Los niños del Centro Preescolar del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), tienen un huerto que integra experiencias educativas sobre la agricultura, el ambiente y la importancia de los suelos, mientras fortalece los vínculos con la naturaleza desde los primeros años de vida.
“Este huerto representa una oportunidad extraordinaria para que los niños y sus familias entiendan, desde temprano, el valor del suelo como recurso esencial para la vida. Nuestro proyecto busca mejorar la seguridad alimentaria del país y promover prácticas responsables en la agricultura urbana. Comenzar este proceso con los más pequeños siembra raíces profundas de conocimiento y responsabilidad ambiental”, destacó el doctor Daniel A. Bair Gallegos, especialista en suelos del Servicio de Extensión Agrícola del Colegio de Ciencias Agrícolas e investigador principal de la iniciativa financiada por el USDA NIFA bajo el proyecto Rehabilitation of Disturbed Urban Soils for Vegetable Production in Tropical Regions.
Por su parte, Maribel González, directora del Centro Preescolar celebró el impacto educativo y comunitario del nuevo espacio.
“Este huerto se integra a nuestro modelo educativo como un recurso que facilita el aprendizaje activo y el desarrollo de destrezas fundamentales. Buscamos que los niños comprendan conceptos básicos sobre el suelo, las plantas y la producción de alimentos, y que puedan transferir ese conocimiento a sus hogares. Es una herramienta que fortalece la participación de las familias y promueve prácticas responsables en nuestra comunidad”, indicó.
El proyecto también incorporó actividades educativas previas a la apertura del huerto, a cargo de los estudiantes Carola Ramallo, de Educación Agrícola, y Stevennson Merolin, doctoral en Agricultura Tropical, ambos del Bair Soil Laboratory.
La matrícula preescolar disfrutó de dinámicas relacionadas con el suelo, las plantas, la polinización y la agricultura urbana, que despertaron su curiosidad y fomentaron un aprendizaje activo y significativo.
De hecho, la inauguración del huerto, coincidió con la celebración del vigésimo quinto aniversario del Centro, como una iniciativa que acompaña a la niñez en su crecimiento integral y fortalece la educación, la ciencia, la comunidad y el amor por la tierra.






