Madres de prepas: orgullo, emociones y un nuevo comienzo
Por Javier Valentín Feliciano (javier.valentin@upr.edu)
Prensa RUM
viernes, 21 de agosto de 2026
La entrada a la universidad marca un nuevo comienzo para los estudiantes, pero la experiencia también transforma a quienes los han acompañado hasta ese momento. Durante la Investidura Colegial de Prepas 2026, Prensa RUM conversó con tres madres de estudiantes de nuevo ingreso del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), de la Universidad de Puerto Rico (UPR), quienes compartieron cómo viven esta nueva etapa, lo que significa ver a sus hijos convertirse en colegiales y las emociones que acompañan ese primer paso hacia su carrera universitaria.
“Este momento significa un momento de mucho orgullo, porque además de que es mi único hijo, fui estudiante de este Recinto, trabajo para el Colegio, y el obsequio más grande para un padre o una madre es que su hijo sea admitido en una institución tan prestigiosa como es el Colegio de Mayagüez. Mi hijo es la segunda generación universitaria, porque anteriormente en mi familia no había estudiado nadie. Que ahora mi hijo esté aquí cursando su bachillerato, me resulta muy especial”, manifestó Milagros Irizarry López, quien labora como secretaria administrativa en la Oficina de Prensa del RUM y es egresada del Colegio de Administración de Empresas (ADEM).
Asimismo, su hijo Alfredo Andrés Irizarry Irizarry, quien cursó sus grados en la escuela vocacional doctor Pedro Perea Fajardo, fue admitido a ADEM, en donde completará la concentración en Finanzas.
“Estoy contento, desde pequeño crecí en este lugar y entrar siempre fue una de mis grandes metas. Comenzaré estudios en Finanzas, ya que me gustaría fundar mi propio negocio en un futuro, y siento que me servirá de herramienta para lograr esos propósitos. Tengo la ventaja de que conozco casi todos sus alrededores”, indicó este colegial mayagüezano, quien practica varios deportes como boxeo, artes marciales y futbol.
Por otro lado, desde Aguada, Lissette Villarrubia Concepción, asistió en compañía de su hija Valeria Soto Villarrubia, quien fue admitida al Departamento de Ingeniería Química. El año próximo, Lissette celebra 30 años de trabajar para el Colegio de Mayagüez como coordinadora de Servicios Técnicos al Usuario, del Colegio de Artes y Ciencias.
“Que mi única hija haya logrado admisión al Colegio significa una emoción muy difícil de describir. Este logro representa un sueño hecho realidad. En todo momento, le pido a Dios que la guíe en la dirección acertada. En aquello en lo que podamos ayudarla mi esposo y yo siempre estaremos presentes, al igual que el resto de su familia. Mi hermana mayor Zoraida y yo somos colegiales. Ella estudió en el Departamento de Ciencias Matemáticas y se desempeña como educadora. En estos momentos, mi sobrino también estudia Ingeniería Química, así que tendremos dos con la misma disciplina. Tengo otros familiares que son profesionales de la salud y en diversas profesiones, aunque no han estudiado en el Recinto, han sido parte del legado de la Universidad de Puerto Rico. Esta es mi alma mater, mi sangre verde y ahora lo será más”, relató esta colegial, quien también se graduó de una maestría en Recursos Humanos del recinto mayagüezano de la UPR.
“Desde pequeña me han fascinado las ciencias y cuando comencé el undécimo grado tomé un curso de Química que me cambió de sobremanera. Estuve en el cuadro de honor de Matemáticas y el curso de Cálculo, también fungí como secretaria de la Asociación de Química en mi escuela. Espero destacarme en el campo de la cosmetología y me gustaría revolucionar el mundo del maquillaje a nivel químico”, expresó la futura ingeniera, quien desea completar un grado de maestría.
Por otra parte, Frances Martínez, madre de Shekina Pérez Martínez, no puede ocultar la emoción, ya que su hija iniciará sus estudios en ADEM con concentración en Gerencia de Operaciones. Además, al mismo tiempo formará parte como vocalista de la agrupación musical Chorium.
“Estoy súper contenta, es un privilegio hermoso. El hecho de tener a mi hija como colegial de Mayagüez para la familia es una bendición porque tenemos sangre verde. Mi esposo Luis Pérez se graduó como ingeniero industrial y con la admisión de Shekina vamos por ese mismo camino. Muy agradecida por Dios de otorgarnos esa oportunidad”, sostuvo la también entrenadora física.
Shekina completó parte de sus grados escolares como homeschooler, al igual que su hermano y ambos combinan sus pasiones artísticas, ya que pertenecen a la Escuela Libre de Música Ernesto Ramos Antonini.
“Ingresar a este Recinto siempre ha sido uno de mis grandes sueños. Estoy agradecida por esta oportunidad. Cuando recibí la admisión, todos la celebramos en casa, y formar parte de esta familia también, ha sido una bendición y un honor para mí. Además, me siento contenta porque formaré parte de Chorium, ya que mis maestros Dagmar Cardona en el coro de concierto en la Escuela Libre de Música, también el doctor Luis Cardona, han sido clave en mi desarrollo, como vocalista y todo en ese ámbito artístico. Ambos me sirvieron de inspiración y pertenecer a esa agrupación estudiantil me permitirá continuar desarrollándome en mi desempeño vocal”, afirmó la también cantante de varios éxitos que se encuentran en las principales plataformas musicales.
Por último, Villarrubia Concepción exhortó a aquellos progenitores que a temprana edad identifiquen posibles escenarios educativos, para que sus hijos puedan crecer a nivel profesional y cumplir sus metas.
“Es importante que a temprana edad los vayan encaminando. Por ejemplo, podrían comenzar desde los grados noveno o décimo. Aquí en el Recinto se ofrecen diversos campamentos, realizan muchas actividades educativas para integrarlos y así conozcan sus ofrecimientos académicos. Como padres, eso fue lo que hicimos con nuestra hija Valeria, la trajimos a que participara en experiencias sobre diferentes disciplinas para que ella fuera decidiendo. Esa es mi exhortación, que comiencen desde pequeños para poderlos encaminar. Quienes hemos tenido la bendición de tener hijos, queremos que en todo momento sean personas de bien al servicio de nuestra sociedad”, concluyó.






