RUM propicia diálogo académico sobre los retos regulatorios y la enseñanza de la psicología en Puerto Rico
Por Mariam Ludim Rosa Vélez (mariam.ludim@upr.edu)
Prensa RUM
viernes, 11 de septiembre de 2026
El Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) fue sede del foro Resolución 2025-156 de la JEP: Implicaciones para la Universidad y la Docencia en Psicología, un encuentro que reunió a especialistas de diversos sectores para examinar el alcance de esa normativa y sus posibles efectos en el ámbito académico y profesional de la psicología en Puerto Rico.
La actividad, celebrada en el salón Tarzán, fue organizada por profesores del Departamento de Psicología del RUM con el propósito de promover un espacio de análisis e intercambio sobre temas que inciden en la educación superior y el ejercicio de la profesión. El panel contó con la participación de representantes de la Junta Examinadora de Psicólogos de Puerto Rico, la Asociación de Psicología de Puerto Rico (APPR) y distintas instituciones universitarias.
Entre los recursos invitados estuvieron Andrés Claudio, de la Junta Examinadora de Psicólogos de Puerto Rico; Gerardo Medina Rivera, presidente de la Asociación de Psicología de Puerto Rico; Héctor J. Santana Avilés, director ejecutivo de la APPR; Heidi Figueroa, directora interina del Departamento de Psicología de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras; Marcus Ramos Cintrón, abogado; y el doctor Mario Núñez Molina, catedrático del Departamento de Psicología del RUM. Mientras, el doctor Eduardo Lugo, también catedrático del mencionado departamento, fue el moderador del conversatorio.
Según explicó Núñez Molina, el encuentro se concibió como una oportunidad para examinar las implicaciones de la Resolución 2025-156 para la educación universitaria y propiciar una discusión abierta sobre sus posibles efectos en la enseñanza de la psicología.
“La importancia del foro radicó precisamente en abrir un espacio público para examinar una interpretación regulatoria que puede transformar significativamente la relación entre la profesión de la psicología y la enseñanza universitaria en Puerto Rico”, sostuvo.
Durante la jornada, se abordaron temas relacionados con la docencia, la investigación, los programas académicos y los procesos regulatorios que inciden en la profesión. Asimismo, los participantes compartieron perspectivas sobre los retos y oportunidades que enfrenta la disciplina en un contexto de revisión de marcos normativos.
Para Núñez Molina, uno de los aspectos más valiosos del encuentro fue la posibilidad de reunir en un mismo espacio a representantes de distintos sectores para intercambiar ideas y reflexionar sobre un asunto de amplio interés para la comunidad académica y profesional.
“El foro permitió discutir estas implicaciones públicamente y, sobre todo, dejar claro que proteger al público y la calidad de la profesión no tienen por qué estar reñidos con preservar la autonomía universitaria y la diversidad académica de la psicología”, afirmó.
Asimismo, destacó que la actividad brindó un espacio para examinar diferentes puntos de vista sobre un tema que continúa siendo objeto de análisis dentro de la disciplina.
“Quedó claro que la discusión no trata de si la psicología debe estar regulada. La discusión es hasta dónde debe llegar esa regulación cuando entramos al salón de clases, a la investigación y a la vida académica de la universidad”, puntualizó.
El foro contó con la asistencia de estudiantes, docentes y profesionales interesados en conocer más sobre el tema y sus posibles implicaciones para la enseñanza y el desarrollo de la psicología en Puerto Rico.






